El ejercicio profesional, con el tiempo, desgasta a la persona que lo ejerce. Si en la empresa o institución para la que trabaja no se dan una serie de condiciones que ayuden a estimularlo, el profesional puede caer en un agotamiento que, de no atenderse a tiempo, lo llevarían a una depresión que muchas veces termina en la salida de la empresa y en ocasiones hasta en dejar la profesión.
Esta condición resulta especialmente peligrosa en personas que están en actividades de servicio como médicos, enfermeras, profesores y maestros de todos los niveles, comentan Laura Padilla González y Dolores Ramírez Gordillo, investigadoras en el Departamento de Educación de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y autoras del libro "Síndrome de Desgaste Profesional en Académicos", recientemente publicado.
Si Usted dirige alguna empresa o una institución educativa de cualquier nivel, el análisis de la situación pudiera darle elementos para prevenir daños mayores.
Atención a los primeros síntomas
Los primeros indicios, comentan las investigadoras, pueden ser una sensación de cansancio que en ocasiones es de agotamiento y un desgano permanente con muy poca motivación para trabajar y emprender nuevos retos. Una manifestación de ello son los retrasos y las ausencias injustificadas al trabajo.
Otra fase del problema se da cuando hay una especie de “desprendimiento” de lo que son las responsabilidades. En el caso de los médicos se da en una atención que no llega al fondo de los pacientes, o en una negligencia en el cumplimiento de los deberes en las enfermeras. En el caso de los profesores y maestros se puede concretar en pérdida de interés por cada alumno en concreto y en no ocuparse de su aprovechamiento.
La tercera etapa del problema se manifiesta con una muy baja autoestima del profesional que llega a considerarse incapaz de modificar la situación y de conseguir algunos resultados.
Percepciones que afectan al clima laboral
Por su parte, la persona que está siendo afectada por ese Síndrome percibe una serie de hechos que le afectan. Estos son algunos de los más importantes:
- Percepción de sobrecarga de trabajo, con la sensación de que jamás podrá sacarlo adelante.
- Percepción de que no se tiene control sobre la propia actividad y de que otros son los que deciden el 100% sobre uno sin que lo tomen en cuenta.
- Percepción de que no hay reconocimiento al esfuerzo y al trabajo, o que no lo hay de manera equitativa.
- Percepción de que no se le acepta plenamente, lo que lleva a un bajo sentido de pertenencia.
- Sensación de que no hay imparcialidad en sus jefes.
Qué hacer
Si Usted dirige alguna institución o empresa donde se observan algunos de esos síntomas:
- Analizar el clima organizacional para hacer las correcciones y ajustes necesarios.
- Dedicar más atención a cada uno de los profesionales que trabajan ahí, para detectar cualquier síntoma adicional y resolverlo a fondo.
Si usted es un egresado de alguna carrera y se refleja en algo de lo mencionado aquí :
- Pedir ayuda profesional para salir del Síndrome
- Acudir a la propia institución o empresa para que le ayuden a superar las causas.
"Síndrome del Desgaste Profesional en Académicos". Dolores Ramírez Gallardo y Laura Padilla González. |