Era el 8 de diciembre de 1908. Un nuevo templo se inauguraba en la tranquila población de Aguascalientes. Estaba dedicado a San Antonio, en memoria de quien fuera patrocinador total de las obras: un rico comerciante, agricultor y ganadero dueño de la Hacienda de La Cantera (cuyo casco ocupa en la actualidad la Ciudad de Los Niños), de las tierras aledañas y de una concurrida tienda.
Don Antonio Morfín, además de acaudalado era generoso y, recordando que Yahvé Dios le guardara gratitud al Rey David por haberle construido una casa, decidió invertir parte de su fortuna en levantar el templo en una zona de ensanche de la población, según relatos de Don Carlos Morfín, hijo del patrocinador.
Originalmente, el Templo de San Antonio fue confiado a los padres franciscanos y años después los padres agustinos se ocuparon de él.
San Antonio fue encargado a un constructor originario de La Sauceda en Zacatecas, pero que tenía ya varios años de residencia en Aguascalientes. Refugio Reyes Rivas comenzó desde muy joven con las obras de construcción en la capital del estado vecino.
El propio Reyes desmontó la cimbra
Tenía más de 20 años de vivir en Aguascalientes cuando Refugio Reyes terminó las obras de San Antonio. Cuentan los relatos que a pesar de haber realizado ya varias obras en la ciudad, había algunos que dudaban aún de su capacidad.
Cuando se terminó de construir la audaz cúpula de San Antonio, muchos apostaron a que se vendría abajo una vez que le quitaran la cimbra. Refugio Reyes, muy seguro de lo que había construido, fue el primero en iniciar el desmontaje de la cimbra, para dar confianza a sus albañiles y para hacer que los detractores tuvieran que tragarse sus ofensas.
Cien años después, la cúpula sigue en pie sostenida por la estructura bien calculada, para admiración de los vecinos y de los visitantes que disfrutan ver un templo tan original y majestuoso.
“Adiós, título sin arquitecto…”
Cuentan que una vez, cansado de las burlas que le hacían algunos por no haber tenido estudios profesionales, ante el gritó que le hicieron desde el otro lado de la calle “Adiós, arquitecto sin título…”. Refugio Reyes respondió: “Adiós, título sin arquitecto…”
Con los años, además de nuevas obras civiles y religiosas, la figura de Refugio Reyes comenzó a tomar su dimensión verdadera.
Quiere una foto con Usted
Ahora, Usted podrá tomarse una foto con el ingenioso y audaz zacatecano que fue el constructor de tantos monumentos. Una efigie suya descansa en una banca frente al Templo de San Antonio, en espera de que Usted pase a tomarse una fotografía con quien construyera muchas de las obras más admiradas de Aguascalientes.
Hoy serán entregadas las obras de restauración de San Antonio y de remodelación de la calle Zaragoza, realizadas por el Ayuntamiento de Aguascalientes con apoyo de los Gobiernos Federal y Estatal.
Un gran avance para dignificar el Centro de nuestra ciudad y hacer que vuelva a ser el lugar de compras y de paseos que fue por muchos años. |