Frank Ghery es todo un personaje de la arquitectura. Además de haber recibido los más importantes premios y reconocimientos de su profesión, ha sido fiel a su estilo y a su convicción de que no basta con que sus creaciones resulten funcionales sino que deben de ser bellas para causar admiración.
Ahora, el mítico arquitecto nacido en Canadá, egresado de la Universidad del Sur de California, posgraduado en Harvard, entrenado en Francia, desarrollado profesionalmente desde Los Angeles y nacionalizado norteamericano desde hace décadas, ha vuelto a hacer de las suyas, ahora en Nueva York y con una torre de departamentos que se ha convertido ya en uno de los sitios a visitar en la Gran Manzana, por lo atrevido y armónico de su diseño.
La Beckman Tower, a falta de las Torres Gemelas, puede convertirse pronto en uno de los iconos de la gran ciudad, ya que combina funcionalidad con una creatividad a todas luces y con un espectáculo que cambia según la luz y la perspectiva desde la que se le vea.
Ghery, con este proyecto de 76 pisos que será la torre residencial más alta de los Estados Unidos, patentiza el porqué ha recibido los más importantes premios del gremio, pues en sus estanterías se lucen desde el Premio Pritzker recibido en 1989, las Medallas de Oro del Instituto Americano de Arquitectos entregada en 1999 y del Real Instituto de Arquitectos Británicos concedida en el año 2000, además de muchas otras distinciones.
Entre sus obras más admiradas están el Museo Guggenheim de Bilbao, el Hotel Marqués del Riscal en la población de El Ciego en Alava, España; la Sala de Conciertos Walt Disney en Los Angeles; el Pabellón Jay Pritzker, en Chicago, y decenas de proyectos más en todo el mundo.
La fidelidad a su estilo ha hecho de Ghery uno de los grandes arquitectos de nuestro tiempo. |