En México hay 4 millones 900 mil madres solteras que luchan día con día para llevar el sustento a sus hijos, porque carecen del apoyo económico de un cónyuge o de familiares, reveló para Desdelared la directora general de Evaluación y Desarrollo Estadístico del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Mónica Orozco Corona.
La cifra anterior es parte de los 7 millones de hogares (en el país existen 28 millones) jefaturados por mujeres solteras, divorciadas o separadas (Censo General de Vivienda y Población de 2010), explica la entrevistada.
Únicamente 70% tiene trabajo
De esos cerca de 5 millones de mujeres que viven solas o con sus hijos, solamente 70% logra tener ingresos por trabajo. Ellas son las únicas proveedoras del hogar en todos los sentidos: aportan el ingreso económico, hacen las faenas de su casa, cuidan a sus hijos, pagan escuela, médico, medicinas y recreación, etc., no obstante, existe un segmento importante (16%) que se encuentra en una situación crítica, dado que no tiene empleo, sea porque no se ajusta a la oferta del mercado laboral o porque, al tener hijos pequeños, carece de alguien que se los cuide. El resto (14%) recibe transferencias del gobierno o apoyos de familiares.
Destaca Mónica Orozco que de esos 4.9 millones de madres solteras, 2 millones nunca han estado unidas o casadas con una pareja y que los otros 2.9 millones son el producto de separaciones y divorcios.
Los más altos índices de madres solteras se registran en los estados del centro del país y en el Distrito Federal.
En otra parte de la entrevista, Orozco Corona se refiere a Inmujeres, a la que define como una institución de carácter normativo que no opera programas. “Lo que sí nos toca como tarea, es justamente promover que las acciones de las políticas públicas lleguen a las mujeres, en este caso, a las madres solas con sus hijos, que más lo necesitan.
“Nuestra tarea fundamental es el seguimiento de todos aquellos programas que han venido creándose o ampliándose para ayudar a las madres trabajadoras”, dice, y señala al que considera como el principal, que es el de Estancias Infantiles para madres trabajadoras y que opera la Secretaría de Desarrollo Social.
Explica que es un programa que se creó en 2007 y que hoy beneficia a más de 240 mil madres con el cuidado de sus hijos menores de 3 años de edad.
Este programa tiene una doble función: la primera es la de proveer espacios de cuidado y la otra es la de promover la creación de estas estancias entre mujeres que deseen brindar este tipo de atenciones.
Padrón único de responsabilidades paternas
Más adelante, informa que Inmujeres trabaja con el Poder Judicial en la creación de un registro o padrón único de responsabilidades paternas, que amplíe la cobertura de lo que hoy se denomina como pensión alimenticia para los hijos, cuando llega la separación o el divorcio, porque ésta sólo paga alimentos, pero “los niños necesitan cuidados, se enferman, hay que pagar las escuelas, hay que pagar la recreación,” etc.
Pretende este proceso que los hijos accedan a la justicia, “a seguir siendo atendidos, a poder cumplir sus necesidades básicas con la responsabilidad de padre y madre.”.
“Es necesario que reforcemos estos procesos que garanticen el derecho de los hijos a seguir siendo protegidos económicamente por los padres, y en todas las formas que se pueda, y también el derecho de las mujeres a tener esta corresponsabilidad de los padres, porque cuando las separaciones son sin juicio de por medio, se quedan ellas solas, sin que tengan la posibilidad de ser apoyadas”.
Pregunta.- Una madre soltera ¿es objeto de discriminación, de abuso laboral y acoso sexual?
Respuesta.- Normalmente sí hay una mayor propensión, sobre todo porque al tener ellas que cumplir dobles o triples jornadas, a veces pueden no estar tan disponibles para pasar más tiempo en su trabajo.
El Instituto Nacional de las Mujeres ha venido promoviendo dos tipos de mecanismos:
El primero es el modelo de equidad de género que busca crear la conciencia y las acciones de respuesta --principalmente dentro de las empresas privadas--, ante situaciones de desventaja en las que pueden estar colocadas las mujeres para evitar la discriminación y también el hostigamiento y el acoso sexual.
Enfrentan hostigamiento 30% de mujeres trabajadoras
De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de Relaciones de los Hogares, 30% de las mujeres que trabajan enfrentan situaciones de hostigamiento o de acoso sexual, y son las madres las más susceptibles de este tipo de acometimiento. “Es un porcentaje muy elevado, vergonzante y grave”.
A través de este mecanismo, lo que se busca es establecer acciones de prevención, pero también para la sanción de estas prácticas.
Y el otro mecanismo que opera, sobre todo en las instituciones públicas --hay más de 500 empresas incorporadas-- es el programa de cultura institucional, en el que participan 242 dependencias y que incluye la prevención, atención y sanción contra el acoso.
P.- ¿Son las zonas urbanas o las rurales donde más se registra el fenómeno de madres solteras?
R.- Son un poco más las urbanas y el fenómeno tiene que ver también con la posibilidad económica de la mujer, porque trabaja fuera del hogar y esto le permite tomar decisiones de separación o divorcio.
En las zonas urbanas los ingresos son un tanto más altos que en las rurales y también el nivel educativo y cultural.
Representan 40% de la fuerza laboral
El portal e-consulta.com señala que las madres solteras, separadas o divorciadas conforman el 40 por ciento de la fuerza laboral femenina en el país y que de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo), uno de cada cinco hogares en el país está encabezado por madres solteras, separadas o divorciadas, con ingresos promedio de 2.2 salarios mínimos y frecuentemente hostigadas y humilladas en sus centros de trabajo.
En el DF, cárcel y multa al padre incumplido
En junio pasado, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó reformas a los códigos Civil y Penal que, entre otras disposiciones, castiga --a quien no cumpla con su obligación de dar alimentos a las personas que tienen derecho--, con cárcel que va de tres a cinco años de prisión, multa de cien a 400 días de salario mínimo, suspensión o pérdida de los derechos de familia y reparación del daño por las cantidades no suministradas con oportunidad.
Las reformas y adiciones, publicadas en la Gaceta Oficial, señalan que el Registro Civil tendrá a su cargo la lista de Deudores Alimentarios Morosos del Distrito Federal, en la que estarán inscritas las personas que hayan dejado de cumplir por más de 90 días lo ordenado por los jueces y tribunales o establecidos por convenio judicial. |