Nuestro país ocupa uno de los primeros lugares mundiales tanto en número de fumadores como de fumadoras. Por lo que toca a los varones, estamos en el sexto lugar y en mujeres en el segundo.
Mañana 31 de mayo se celebra en el Día Mundial sin Tabaco, y con motivo de ello el INEGI dio a conocer varios datos sobre el tabaquismo en México y el mundo.
Por cada 10 adultos que mueren al año en el mundo, uno tiene como causa el fumar. Y según la Organización Mundial de la Salud, por este motivo fallecen al año 5 millones de personas, más que si se suman las que fallecen por SIDA, tuberculosis y paludismo. Pero esto no es todo, de seguir el ritmo actual, se espera que para el 2030 sean 8 millones las personas que mueran a causa del tabaco.
Atender los padecimientos por tabaco tiene un costo, y según el Instituto Nacional de Salud Pública, al cuidado de estos enfermos se destinan al año en México 75 mil millones de pesos.
En nuestro país, cuando más personas se inician en el consumo del tabaco es entre los 15 y 17 años de edad. En ese rango están el 43.7% de los casos, seguido por menores de 15 años (24.5%), de los 18 a 19 años de edad (19%) y de 20 años en adelante (12.8%).
Actualmente, el 15.9% de las personas mayores de 15 años fuman en nuestro país; la relación es una mujer por cada tres hombres. Y el 69.4% de la población en ese rango de edad nunca ha fumado, mientras el 14.6% han abandonado el hábito (en este último caso, son más los hombres que las mujeres).
En México, la enfermedad más común en los egresos hospitalarios relacionados con el tabaquismo son las isquémicas del corazón. En la población mayor de 20 años representan el 38.8%. Después están las
cerebrovasculares (31.9%) y los padecimientos crónicos de las vías respiratorias inferiores (22.3%).
En la población de 20 años o más que fue hospitalizada por alguna enfermedad asociada con el tabaquismo, 7 de cada 10 fueron personas mayores de 49 años de edad.
Según el INSP, la mitad de los fumadores crónicos mueren de manera prematura y pierden así entre 20 y 25 años de vida.
En riesgo, los fumadores pasivos
En las personas que no fuman pero que se exponen al humo del cigarro, aquéllas a quienes se conoce como “fumadores pasivos”, se incrementa entre 25 y 30% el riesgo de sufrir alguna enfermedad relacionada con el tabaco. Esto conviene saberlo, sobre todo cuando se cree que el tener en un mismo espacio zonas de fumadores separadas o ventiladas protegen a los no fumadores contra la inhalación del humo, lo que realmente sucede sólo cuando el ambiente es libre de humo en su totalidad. |