Si la estadística histórica tiene alguna lógica, y si la elección de candidatos a diputados locales es la acertada, el próximo 4 de julio los partidos políticos deberán tener una elección compleja, reñida y de resultados poco predecibles hasta ahora. Así que ni PAN ni PRI estarían en condiciones de cantar victoria desde ahora.
Aunque en el último proceso electoral, el PRI pareciera haber iniciado un proceso de remontar la preferencia del electorado, las diferencias fueron tan bajas que sería temerario declarar una victoria por anticipado.
Y si bien en la actual composición del Congreso local, el PRI lleva 14 diputados contra 9 del PAN, la diferencia real de votaciones en el proceso electoral del 2007 fue de apenas 0.59% a favor del PRI, que se traduce en 1,918 votos.
La amplia diferencia en cuanto a los escaños se debe a que en la votación directa le correspondió al PRI alcanzar mayoría en 10 distritos electorales en tanto que al PAN solamente la obtuvo en 7. En el reparto de las posiciones plurinominales, el PRI se llevó tres en tanto que los blanquiazules solamente dos.
Por lo que hace a los partidos mayoritarios, la pregunta es ver si partidos como Convergencia y el Verde Ecologista y el PRD, los dos primeros en coalición con el PRI y el del Sol Azteca unidos al Partido del Trabajo, consiguen sostener el porcentaje de votación que les permitió colocar dos diputados en el caso de Convergencia y uno en el caso del Verde y del PRD.
Por lo que se refiere al proceso electoral del 2004, situación que parece haber cambiado en cuanto a las preferencias del electorado, era indiscutible la preferencia de Aguascalientes por el partido blanquiazul, que se llevó el 48.06% de los votos, con una diferencia de 9.59% sobre el PRI.
El otro factor importante será el de la abstención, ya que en las votaciones del 2007 votaron solamente 325,078 de los 728,586 posibles votantes, el 44.61%. |