Si algo debe tener claro Martín Orozco Sandoval para la campaña política que oficialmente emprenderá en pocas semanas , es que debe convencer a los ciudadanos de que un nuevo gobierno panista encabezado por él estaría cercano de la gente y atendería las dos principales demandas: empleo y seguridad.
Por ello, en su plan de campaña no debería estar previsto solamente un acercamiento con los sectores populares y rurales, sino con el gremio empresarial y presentar cuanto antes una propuesta, una visión del estado que quisiera dejar en caso de llegar al Poder Ejecutivo de Aguascalientes. La atención al emprendedor local, sin importar el tamaño que tenga, deberá ser uno de los puntos centrales de la propuesta, sin olvidar la promoción de la inversión extranjera y nacional proveniente de otras entidades. Otro punto clave será plantear ya un plan de inversión en proyectos que sean real y efectivamente detonadores de la economía en el corto plazo.
Dado el perfil profesional de su principal contendiente, el abanderado del PRI, es de suponer que buena parte de las batallas de estas campañas se habrán de desarrollar en el terreno de la economía, de la seguridad y del contacto con la gente, ya no digamos un contacto directo, puesto que el tiempo de las campañas es reducido, sino por medios que efectivamente le aseguren el “regreso”, el rebote al conocer lo que la sociedad requiere.
Otra de las condiciones para ganar es que tenga el apoyo efectivo del aparato de su partido. A nivel nacional quedó claro que lo tendrá, ya que la decisión de los 40 integrantes del Comité que hizo la designación ayer en la Ciudad de México fue unánime. En el estado, obvio es decirlo, la unidad de la militancia y de la dirigencia debería estar en torno a él, aunque se polarizaron tanto las posiciones internas que forzosamente debe quedar un gran resentimiento. Y hay que contar además con la esperada oposición del grupo que gira en torno al Gobernador, que ha manifestado abiertamente su rechazo a la candidatura de quien fuera su Secretario de Desarrollo Social cuando fue Presidente Municipal. Falta ver si ese grupo se contenta con no apoyar, o si se decide por continuar poniendo obstáculos al ahora designado candidato de su partido.
Corresponderá al Comité Ejecutivo Nacional del PAN y a la sociedad vigilar que no se canalice un apoyo oficial estatal a sustentar otros colores, como ya es “vox populi”. A la autoridad electoral estatal, a los otros partidos y también a la sociedad les corresponderá también estar atentos al desarrollo del proceso, de manera que tampoco se canalicen apoyos oficiales al propio PAN.
Candidatos muy populares han visto truncada su carrera en ese y en otros partidos, por la desairada actitud de sus propios compañeros.
Al parecer, el Comité Directivo Nacional del PAN se decidió por la alternativa lógica: apoyar al que lleva la delantera en la preferencia de los ciudadanos, aunque no goce de la preferencia del actual jefe del Ejecutivo Estatal.
El hecho de que la decisión por Martín Orozco se diera de forma unánime indica a las claras que no quisieran repetir las experiencias de Querétaro y San Luis Potosí. Pero una cosa es no ser el favorito del actual jefe del Ejecutivo y otra muy diferente es tener en contra al Jefe del Ejecutivo.
Lo civilizado y conveniente para ese partido en Aguascalientes sería que cuanto antes hubiera un acercamiento entre Orozco y Reynoso.
Como se aprecia a primera vista, aunque puntea en las encuestas de preferencia, Martín Orozco no ha terminado aún de superar obstáculos para llegar al sitio que se ha propuesto. Lleva años haciéndolo y en esa carrera es indudable que ha hecho “músculo” y que en amplios sectores de la sociedad, la denuncia de los regidores y el proceso legal que aún no culmina, en lugar de afectarlo, lo han fortalecido ante los votantes. Pero no sólo eso, personalmente le han servido para templar el ánimo y fortalecer la decisión de llegar a la meta.
Los principales actores de la contienda están definidos. Las campañas reales se iniciaron ayer jueves 18, al filo de las 8 de la noche.
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