En México nos quejamos de los impuestos, y eso que somos el país de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico que menos paga.
La crisis que golpeó a la economía mundial el año pasado llevó a 24 de los 30 países de la OCDE a reducir los impuestos y los pagos por concepto de seguridad social entre las personas empleadas. Con estas medidas se buscó revertir la crisis, pero se provocaron aumentos en los déficit gubernamentales, que han generado severos problemas, por ejemplo, a Grecia y a España.
Los impuestos y los costos laborales son factores que las empresas toman en cuenta para contratar o no a más personal. De ahí que la OCDE advierte que dada su importancia, los gobiernos deben encontrar la manera de equilibrar estos dos factores con las políticas de empuje económico para no abandonar una sana política fiscal.
Según un reporte de la OCDE sobre los impuestos y demás costos laborales que se le retiran de su salario a un trabajador, México figuró en el 2009 como el país donde había que pagar menos.
El año pasado, en Bélgica los trabajadores destinaron el 55.2% de su salario nominal al pago de impuestos y seguridad social. Los montos también fueron altos en Hungría (53.4%) y en Alemania (50.9%).
En el otro extremo estuvieron México, donde el trabajador promedio destinó sólo el 15.3% de su salario para cubrir impuestos y seguridad social. También estuvieron en niveles bajos Corea (19.7%) y Nueva Zelanda (18.4%).
Así que mientras en México pagamos un promedio de 15.3%, en el total de los 30 países del OCDE se pagó un 36.4%.
Cabe precisar que el porcentaje promedio de 15.3% que pagamos en México en el 2009 fue superior al 12.6% que cubríamos en el año 2000. |