Todos los estudios sobre los antibióticos indican que cuando una persona los toma de manera indiscriminada las bacterias se vuelven más fuertes y por lo mismo se hace difícil combatirlas.
Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social revelan que en México, 6 de cada 10 pacientes no responden a los tratamientos para combatir las infecciones gastrointestinales y de vías respiratorias.
Esa resistencia es producto, en la mayoría de los casos, de la costumbre del paciente por automedicarse con antibióticos que acaban por hacer más resistentes a las bacterias causantes de la enfermedad.
En vista de esa resistencia, los médicos se ven obligados a recetar fármacos más agresivos que en muchos casos provocan efectos secundarios inncesarios.
El IMSS advierte que “las consecuencias de la automedicación pueden llegar incluso a la degeneración de la infección y otras complicaciones que pueden evitarse con un tratamiento oportuno”.
Un estudio publicado en la revista científica Nature da cuenta que los antibióticos pueden destruir una proteína del intestino cuya función es hacerlo resistente a las bacterias. Así que al debilitarse esa proteína, el intestino queda expuesto a ser atacado con mayor facilidad por las bacterias.
Así que le próxima vez que Usted o un miembro de su familia tenga infecciones gastrointestinales o respiratorias, conviene acudir al médico antes que automedicarse. |