Aquella persona de edad comentaba a sus amistades: “Hay dos cosas que se pierden con la edad. La primera es la memoria, y la segunda… no me acuerdo”.
Pues, según recientes descubrimientos científicos, ese padecimiento propio de la edad avanzada puede combatirse eficazmente gracias a un pequeño fruto de las regiones frías del planeta: el arándano.
Investigadores de la Universidad norteamericana de Cincinatti, en colaboración con el Departamento de Agricultura de aquel país, encontraron evidencias claras de que esas frutas representen una ayuda inmejorable para la memoria, gracias a que son muy ricas en antioxidantes.
Los resultados del estudio, recientemente publicados en el Journal of Agricultural and Food, señalan que se hicieron pruebas en grupos de personas de setenta o más años de edad. A algunos de los grupos se les dio a tomar de 2 a 2.5 vasos diarios de jugo de arándano y a otros una bebida del mismo color pero que no contenía arándanos. Después de ocho semanas, las personas de grupos que bebieron el jugo de arándano mostraban importantes avances en cuanto a recuperación de la memoria y a la facilidad de aprender cuestiones nuevas, mientras que los grupos que tomaron placebos continuaron igual que antes del estudio.
Los resultados del estudio son prometedores por lo que hace a las posibilidades de detener o mitigar los procesos neurodegenerativos de la memoria. Es una buena noticia para aquellas personas que olvidan con facilidad las tareas que se han propuesto hacer, o el lugar donde hicieron una anotación o dejaron las llaves del auto.
La memoria es una facultad muy necesaria en las personas y se abre ahora una nueva esperanza para quienes se han visto afectadas en su capacidad de recordar y de procesar nuevos conocimientos. |