En México, el 20% de la población mayor de 50 años sufre de úlcera péptica, que es la ruptura de la mucosa que cubre el estomágo y el duodeno. Este último es la primera parte del intestino delgado.
Esta enfermedad puede desencadenarse por varios factores. Una de las causas más comunes es el alto consumo de medicamentos, sobre todo de los antiinflamatorios no esteroides, como la aspirina y el ibuprofeno, que se usan para atender problemas articulares degenerativos, osteoporosis y otras enfermedades crónicas, como las reumatológicas. De ahí que el Instituto Mexicano del Seguro Social sugiere no automedicarse.
La úlcera péptica también puede desencadenarse por la presencia de la bacteria helicobacter pylori.
Si bien ni las salsas, alimentos ácidos o muy condimentados son causantes de úlceras péticas, sí pueden agravarlas. Lo mismo ocurre con el tabaco, alcohol o el estrés.
Así que si usted es de las personas que necesitan consumir antiinflamatorios por largo tiempo, conviene que no se automedique sino que un médico lo valore para que le prescriba los medicamentos junto con el adecuado protector al tubo digestivo, con el objetivo de prevenir el desarrollo de úlcera péptica y sus complicaciones.
Síntomas
Son las menos, pero hay personas que aún teniendo úlcera péptica no revelan síntomas. La mayoría, sin embargo, presentan uno o más de los siguientes:
- dolor abdominal de tipo ardoroso, punzante o cólico, sobre todo en la boca del estómago
- sensación de hambre o vacío
- eructos
- naúseas y vómito.
- poco apetito
En el caso de úlcera duodenal, los síntomas se presentan por lo general en períodos de ayuno y el dolor o malestar y mejoran al ingerir alimento (lácteos) o tratamiento médico.
La úlcera péptica no es padecimiento que deba tomarse a la ligera, pues en nuestro país, entre 15 y 20 por ciento de los casos se complican con hemorragia; y 6% con perforación, penetración y obstrucción digestiva, según el IMSS. |