El equipo que, según dicen los viejos es el club con más seguidores y el más popular de nuestro país, parece que no es una mera ilusión, ya que por fin ha logrado recuperar una identidad perdida por terribles errores directivos.
Ahora con jugadores 100% chivas, el Guadalajara se ha convertido en el mejor equipo del torneo, mientras que su acérrimo rival, el América, sufre las inoperancias de un técnico sin carácter ni pasión para dirigir al más odiado por muchos, el América.
Ahora viene una jornada más y veremos si la realidad no se convierte en ilusión o viceversa.
Chivas súper Chivas
EL Club Guadalajara parece lograr lo que desde hace mucho tiempo nadie se atrevía a hacer en nuestro país, jugar con jóvenes y darles la oportunidad de tomar la responsabilidad de ser los lideres de ese equipo.
Mucho se criticó y se habló cuando en al interior del Club se hizo a un lado a gente como Gonzalo Pineda y Ramón Morales, jugadores que habían escrito la historia del Club y que, por distintas razones, se tomó la decisión de dejarlos libres.
Ahora, la historia es distinta. Ya nadie se acuerda de los centros del ex capitán Ramón Morales y todos hablan de los goles del Chicharito Hernández.
En el fútbol, todo es el momento. Lo pasado se tiende a olvidar, por ello si el Guadalajara no logra el campeonato, esta racha de partidos se perderá en la historia como muchas otras de nuestro Fútbol.
América: “Cabañas-dependiente”
Durante muchos torneos se habló de que el América dependía de dos futbolistas: Guillermo Ochoa, que a pesar de tener una coladera por defensa lograba detener muchos intentos de gol y sacar partidos que parecían perdidos, y Salvador Cabañas. Sin duda el que se llevaba la noche era el paraguayo que llegó al América para convertirse en el relevo natural de un ya veterano Cuahutémoc Blanco.
Y lo logró de gran manera: goles de cabeza, de volea, desde fuera del área, de todos lo colores, y en donde el guaraní nunca se hizo chiquito como muchos otros, que sólo se ponen la playera azul crema y les tiemblan las piernitas en los momentos importantes, como los clásicos o en juegos internacionales.
Pero ahora, la “Cabañas-dependencia” es mucho más notoria: el América sigue jugando igual, esperando que Chava les resuelva los problemas que cometen. La falta de visión del Técnico Jesús Ramírez se ha incrementado con la ausencia del número 10.
Parece que no quiere darse cuenta que ya no puede jugar del mismo modo y que tiene que encontrar otra alineación que ayude a sacar el provecho de los futbolistas con los que cuenta.
El próximo partido es frente a sus clientes del Cruz Azul, pero si las águilas no logran mantener la racha de victorias frente a los cementeros, será mejor que Chucho Ramírez tenga listas sus maletas y salga de una institución que no merece jugar como un equipo timorato y cobarde, que sólo piensa cómo defenderse y ganar con un gol por partido.
La violencia reapareció en los estadios
Bien dice el dicho que violencia genera violencia, pero lo que sucedió el pasado fin de semana vuelve a poner en alerta a las máximas autoridades de la FEMEXFUT, que deben ya ponerse a trabajar antes de que algo terrible suceda: en la segunda división o recién bautizada como liga de ascenso, sucedieron actos reprobables en todo sentido.
Todo sucedió en el partido ente Tijuana y Orizaba que se realizó en el estadio Luis “Pirata” Fuente, en donde como ya es común en esa categoría, las porras de ambos equipos comenzaron una trifulca que no pasó a mayores debido a la intervención de la policía. Pero lo grave del asunto es que los policías comenzaron a golpear a los jóvenes que ya tenían bajo control, en un claro abuso de autoridad, para después percatarse las supuestas fuerzas del orden que estaban siendo grabadas por un camarógrafo y un reportero de la televisora local y de inmediato corrieron para tratar de borrar el video y amedrentar a los periodistas, que sólo cumplían con su deber.
Y el otro caso lamentable sucedió en un partido de la Primera División donde se enfrentaban los ya casi descendidos Indios de Ciudad Juárez en contra de Monarcas Morelia. Los responsables de la seguridad comenzaron a lanzar gases lacrimógenos para tratar de calmar a una minoría que se encontraba molesta por el andar de su equipo, y en la que se había aún familias, mujeres y niños, que tuvieron que salir corriendo a través del estadio olímpico de Ciudad Juárez para evitar impregnarse de este detestable olor, que puede causar graves consecuencias. La autoridad dio una clara muestra de que no está capacitada para actuar ante estos problemas.
Un arduo trabajo le espera a la FEMEXFUT, para evitar que nuestro fútbol se convierta en una copia del sudamericano, en donde no se puede llevar a los hijos a ver los partidos ni tener un rato de convivencia y diversión. Ojo, no podemos permitir que esto suceda en México. |