La automotriz japonesa Toyota estima que serán 8.1 millones de unidades las que deberán ser reparadas sea por un posible problema con el tapete bajo el asiento del conductor o por el pedal del acelerador que se atasca.
Lo sucedido a Toyota es el tema de seguridad automotriz más difundido desde el año 2000, cuando se detectaron fallas en las llantas de la Explorer de Ford.
Por lo pronto, el organismo estadounidense responsable de la seguridad en las carreteras, el U.S. National Highway Traffic Safety Administration, dice que a la fecha no tiene evidencias de que alguna persona haya resultado lastimada por los defectos en el pedal. Lo que sí ha confirmado plenamente es la muerte de 5 personas por problemas con el tapete.
Los directivos de la compañía han expresado que “es un motivo de preocupación” la cantidad de unidades que han sido llamadas a revisión.
La compañía también informó que espera reanudar la producción de los 8 modelos suspendidos el próximo 8 de febrero.
Los especialistas del sector refieren que la compañía que fuera envidia de las grandes de Detroit vive hoy en la incertidumbre por lo que toca al futuro de sus ventas. |