Aguascalientes, Ags. Una de las grandes debilidades de Aguascalientes es la incapacidad de ofrecer un panorama profesionalmente atractivo para los jóvenes que terminan aquí sus estudios universitarios. Cada año, muchos padres de familia se enfrentan al hecho de que sus hijos emigran a otros estados o a otros países en busca de las oportunidades de desarrollo que nuestro estado les niega.
En los últimos años hemos pasado de “importar” talentos profesionales a convertirnos en “exportadores” de jóvenes talentosos. Quizá sea aún pronto para evaluar el daño que esta carencia de oportunidades tendrá para el estado, pero está claro que uno de los principales reclamos para este tiempo será el haber dejado ir a personas que pudieran haber aportado mucho a Aguascalientes.
Fernando Macías Berúmen es un aguascalentense inquieto que vive en China desde hace cuatro años y fundó allá un Despacho de Consultoría para apoyar a empresas en traduccion de idiomas occidentales al chino mandarín, en la revisión de embarques que salen o entran a China desde otros países, en montaje y atención de “stands” y en la participación en ferias industriales o comerciales.
“Nací en Aguascalientes y estudié en el Colegio Marista hasta la preparatoria y luego me fui a estudiar en la UNAM Relaciones Internacionales…” dice Fernando en una entrevista virtual con Desdelared. Debido a una huelga que impidió tener clases, terminó la licenciatura en la Universidad Autónoma de Chihuahua en Ciudad Juárez y ahí conoció a muchos extranjeros.
Luego de un tiempo de trabajar en Aguascalientes, consiguió una beca del gobierno chino para estudiar por dos años el idioma chino mandarín, en Pekín. Al terminar los estudios decidió quedarse y lleva allá cuatro años.
A los pocos meses de haber llegado, fundó Conexión China, un despacho profesional que asesora a empresas especialmente de México en sus relaciones comerciales con China. En ese tiempo ha dirigido operaciones de empresas de capital mexicano en China y se ha encargado de la etapa de apertura de negocios mexicanos en aquel país. Pero al mismo tiempo, estudia allá una maestría en Desarrollo Internacional en la Universidad de Tsinghua.
Para aprender bien el chino, se requieren de 3 a 4 años
El idioma chino no es nada fácil, nos dice. Se requieren al menos 4 años para hablarlo con fluidez si se tiene facilidad para los idiomas. Uno tiene la sensación de que aquí todos hablan o entienden el inglés y no es verdad; me di cuenta de ello en cuanto llegué hace cuatro años al aeropuerto: ni había nadie que entendiera el inglés. Sin embargo, las cosas están en proceso de cambio y cada vez se encuentran más personas que entienden el idioma universal.
"Hace unas semanas, un día de intenso frío entré a un café y me llevé la sorpresa de escuchar unas frases en inglés muy bien hablado; pero la sorpresa fue mayor cuando les pedimos que hablaran en español y lo hicieron. Muchos jóvenes chinos salen a países occidentales para aprender inglés y la propia lengua del país al que van: español, francés, italiano, portugués, alemán, ruso…"
Aprovechar las relaciones en China
Entre los planes de Fernando está terminar el año de maestría que le falta en la Universidad de Tsinghua y aprovechar las relaciones que ha establecido allá en los sectores oficiales y empresariales para apoyar a las empresas, especialmente mexicanas, que quieran trabajar con China.
"Muchos de los productos mexicanos pudieran tener un buen mercado aquí, pero es necesario que las empresas conozcan la manera de pensar y de reaccionar del consumidor chino, ya que es muy diferente a la nuestra".
Fernando lleva cuatro años en allá, pero Conexión China, su empresa de consultoría, tiene un futuro amplio para apoyar a empresas occidentales en sus relaciones comerciales con aquel gigante asiático.
Sigue siendo aguascalentense de origen y su familia está aquí, pero China le abrió el horizonte profesional que aquí sigue cerrado. |