En un documento dado a conocer esta mañana, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE analiza el caso específico de México y propone medidas concretas al país que le ayuden no sólo a salir de la crisis sino a emprender el trayecto de un crecimiento sostenido.
La intensificación de la crisis financiera mundial y la recesión económica global, así como el descenso en los precios del petróleo no sólo han puesto a prueba a la economía mexicana, sino que le plantean una serie de retos a los que deberá dar debida respuesta si quiere sentar las bases de un crecimiento futuro sostenido, afirma el organismo que agrupa a las principales economías del mundo
En su estudio sobre la Perspectiva Económica de México, la OCDE hace una radiografía de lo que ha sucedido en nuestro país a raíz de la actual recesión, pero sobre todo, plantea cuáles son los cambios que deben emprenderse para sentar las bases de un crecimiento sostenido en los próximos años.
El organismo internacional considera que algunos de los retos para México son: emprender reformas para reducir la dependencia en los ingresos petroleros; introducir cambios en el sistema de salud; transparentar la selección de maestros y cambiar la forma en que se evalúa a los alumnos; introducir reformas en las áreas estratégicas e impulsar la competencia en varios sectores, especialmente las telecomunicaciones y los energéticos.
La OCDE sugiere que dado el deterioro que la actividad económica de México ha sufrido en los últimos meses, pudiera ser oportuno flexibilizar la política de tasas de interés, para así empujar la demanda, siempre y cuando se cuide que la inflación se mantenga dentro de los límites convenientes.
Una medida de lo severo del problema:
sugiere caer en déficit fiscal
Reconoce que en los últimos años, México ha sido exitoso en sostener un presupuesto balanceado, y opina que sin abandonar del todo esta política, se permita un ligero crecimiento del déficit fiscal para estimular la creación de empleos y con ello contribuir a la demanda y evitar que más gente caiga en la pobreza.
Depender menos de los recursos petroleros
Ante el descenso previsto en la extracción de petróleo en las próximas dos décadas, y por la alta dependencia que del petróleo tienen las finanzas públicas (representan entre el 30 y 40%), la OCDE estima que se verán presionados los programas sociales y la inversión en infraestructura. De ahí que, opina, es el momento de ampliar la base gravable y retirar subsidios a los productos energéticos. Concretamente sugiere evaluar que los precios de las gasolinas y del Gas LP se mantengan dentro de un régimen fluctuante en razón de los precios internacionales de los productos. Sugiere asimismo, mecanismos de subsidio en materia del gas exclusivamente para cocinar, en los segmentos más desprotegidos de la población.
Transparencia en selección de maestros
Por lo que toca a la educación, considera que la poca transparencia en la selección de los maestros ha provocado que sea baja la calidad de la enseñanza. Ante ello, recomienda que se dé a las escuelas más autonomía en el manejo del presupuesto, los programas y el personal, a la vez que se vean obligadas a rendir cuentas sobre su desempeño al gobierno, pero también a los padres de familia. También considera que los programas de evaluación deberían medir más las capacidades analíticas de los alumnos que la mera obtención de conocimientos.
Alentar la productividad laboral
De la economía mexicana, dice que si bien ha avanzado en los últimos 20 años, su desempeño ha sido decepcionante respecto a los mercados emergentes, lo que es reflejo, entre otras cosas, del pobre crecimiento de la productividad laboral. A ello han contribuido, en algo, los efectos negativos que trae consigo la concentración en sectores claves como son la energía, el gas, el agua, las telecomunicaciones y el transporte.
Concentrar administrativamente los servicios de salud
Respecto al sistema de salud, la OCDE manifiesta que al estar divida en diferentes instituciones (IMSS, ISSSTE, servicios para el sector de trabajadores petroleros) se propicia duplicar instalaciones, encarecer suministros y elevar costos administrativos. Se pronuncia por centralizar administrativamente todo el sistema, como ha sucedido en otros países socios de la OCDE, y que se le dé al asegurado la libertad de elegir al proveedor de salud de su elección. A ello habría que añadir el hacerlo obligatorio para todas aquellas personas que trabajan en la economía informal, sin olvidar que habría que encontrar la mejor forma para que el programa fuera financieramente sostenible.
El estudio, de 137 páginas, requiere un análisis profundo por parte del gobierno, de los legisladores y de todos los sectores involucrados en los diversos sectores de la vida del país. |