Aguascalientes, Ags. En el último año, tres de cada cuatro empresas mexicanas (77%) sufrieron un fraude, lo que les ocasionó pérdidas por 900 millones de dólares. Y la mitad de esos fraudes (el 46%) fueron cometidos por personal de las propias empresas y se trata generalmente de robo de inventarios y de una asociación delictuosa entre los propios empleados con clientes o proveedores de la empresa.
La investigación “El Fraude y la Corrupción en México en 2008” de la consultora internacional KPMG revela las debilidades de las empresas mexicanas en cuanto a la selección de su personal, a la supervisión, a los sistemas de llevar inventarios y a la carencia de esquemas de formación ética. La combinación de esos y otros factores hacen posible que personal de la empresa se confabule con proveedores y clientes para afectar a la propia empresa en beneficio de ellos.
A causa de los fraudes, la empresa pierde en competitividad ya que además de sus costos debe cargar con el peso de los fraudes sufridos y repercutirlo en el precio de sus productos o servicios. Pero además, genera un clima de desconfianza entre los empleados que afecta al clima laboral y daña la imagen de la empresa.
El estudio detecta también que en la mayor parte de los casos (86%) el fraude se descubre hasta varios meses después de cometido y hace un perfil del defraudador promedio: una persona con cierto nivel de mando dentro de la empresa, con una antigüedad de 3 años, hombre y con una edad que fluctúa entre los 25 y los 35 años. Y lo grave del caso es que en un 91% de los casos, esa misma persona ha cometido más de un fraude contra la empresa.
La mitad de las empresas mexicanas dan sobornos o mordidas.
Sin embargo, llama la atención que el 44% de las empresas que participaron de la muestra aceptan haber incurrido en actos de soborno y corrupción a funcionarios de la administración pública, especialmente a los de niveles municipales, aunque también los hay en niveles estatales y federales. El 60% de las empresas admiten que se ven afectadas en su competitividad a causa de esos pagos y sobornos a funcionarios. Y el 67% dice que la corrupción es un factor adverso a la inversión en este país.
La investigación de KPGM revela que el 5% del ingreso total de las empresas se destina a “pagos extraoficiales”, es decir, “mordidas” o sobornos a funcionarios y empleados del sector público.
Señala también que el 60% de los fraudes se detecta por medio de auditorias internas, aunque en la mayoría de las ocasiones se descubren demasiado tarde cuando el daño causado a la empresa ya es de grandes proporciones.
México, el segundo país con más fraudes en el mundo
México ocupa el segundo lugar en cuanto a la incidencia de fraudes en las empresas, revela la firma consultora global que ha realizado estudios similares al de México en todos los países donde trabaja.
El país con mayor incidencia de fraudes es Malasia con un 83% seguido por México con el 77% y Estados Unidos con el 74%. Los países con menor incidencia son Arabia Saudita, Kuwait, Oman y Quatar con el 32%.
Menos de la mitad de los fraudes se denuncian
Más de la mitad de los fraudes cometidos en empresas mexicanas quedan sin denunciarse ante las autoridades, ya que sólo el 44% de ellos son denunciados.
El país donde más se denuncian es Estados Unidos, en el 60% de los casos. Y en América Latina, Chile denuncia en promedio el 55% de los casos, en México el 43%, en Argentina el 40% y en Brasil el 38%. |