Aguascalientes, Ags. Cuando estalló en México la influenza hacia finales de mes de abril, muchas voces se alzaron para decir que la epidemia había hecho evidente lo que todos los mexicanos ya sabíamos: que el sistema nacional de salud es incapaz de responder a las expectativas de los ciudadanos.
Sin embargo, esa realidad no es exclusiva de México, está presente en todos los países, aún en los más desarrollados, a decir de la Organización Mundial de la Salud.
En su Informe sobre Salud en el Mundo 2008, la OMS expresa que la globalización que está afectando a la cohesión social de muchos países, también ha pasando su factura a los sistemas de salud.
“La gente está cada vez más descontenta ante la incapacidad de los servicios de salud para proporcionar un nivel de cobertura nacional que satisfaga la demanda y las nuevas necesidades, y ante el hecho de que los servicios prestados no sean acordes con sus expectativas”.
La OMS reconoce los avances logrados en los últimos 30 años en materia de salud: más conocimientos, desarrollo tecnológico, menos muertes infantiles, atención prenatal, avances en el acceso al agua y el saneamiento…
Pero advierte de la persistencia o aparición de otros problemas: empobrecimiento que causan los pagos del propio bolsillo entre quienes carecen de seguro médico, falta de sistemas de protección de los peatones junto a carreteras y autopistas plagadas de tráfico, envejecimiento de la población, enfermedades complejas resultantes de las tensiones sociales y los cambios alimentarios, políticas públicas de corto plazo…
Más atención a quienes menos lo necesitan
El informe de la OMS resume en 5 grandes rubros las deficiencias que aquejan al sistema de salud mundial.
- Atención inversa: en todos los países, sean de ingresos altos o bajos, las personas con más medios económicos, cuyas necesidades de atención sanitaria casi siempre son menores, son las que más atención reciben.
- Atención empobrecedora: en el mundo, 100 millones de personas caen en la pobreza cada año por verse obligadas a cubrir los costos de la atención sanitaria con sus propios ingresos, por carecer de protección social.
- Atención fragmentada: la creciente especialización impide atender de manera global y continua las necesidades de la gente.
- Atención peligrosa: altas tasas de infecciones en hospitales y errores en la administración de medicamentos.
- Orientación inadecuada: los recursos se canalizan más a los servicios curativos que a la prevención primaria.
Urge centrarse en la persona, dice la OMS
La Organización Mundial de la Salud plantea como solución a los problemas de salud emprender reformas que den prioridad a la atención primaria.
La atención primaria se centra en dar prioridad a las personas no sólo para atender sus peculiaridades sino también para dejarlas satisfechas.
De ahí que para lograrlo se deban atender 5 frentes:
- Atención primaria centrada en la persona
- Focalización en las necesidades de salud
- Relación personal duradera
- Atención integral, continua y centrada en la persona
- Responsabilidad sobre la salud de todos los integrantes de la comunidad a lo largo del ciclo vital; responsabilidad de afrontar los determinantes de la mala salud.
- Las personas son asociadas en la gestión de su salud y la de su comunidad.
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