Investigadores de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, realizaron una investigación que confirma algo que se venía escuchando a últimas fechas: el huevo no incrementa los niveles de colesterol en la sangre, o lo hace en cantidades mínimas.
Lo verdaderamente peligroso para la salud son las grasas saturadas, afirman la nutricionista en Salud Pública Juliet Gray, y Bruce Griffin, Profesor de Nutrición Metabólica. Concluyen que el colesterol producto de comer huevo tiene solamente un efecto pequeño en el organismo y que es clínicamente insignificante.
Según ellos, el colesterol elevado es producto de otros factores y solamente un 33% puede originarse por una inadecuada alimentación. Esa alimentación inadecuada es aquella que contiene grasas saturadas.
Otros factores que elevan el colesterol son el hábito de fumar, la falta de ejercicio físico y el sobrepeso.
Grasas saturadas
Son principalmente aquellas de origen animal: carnes rojas grasosas y la mayor parte de los embutidos, salchichas, quesos enteros, leche sin descremar. Afectan también a la salud las grasas que contiene la margarina, algunas galletas, los pasteles industrializados y los productos que se ofrecen como botanas. |