Apenas iniciado el “marathón Guadalupe Reyes”, Consulta Mitofsky nos ofrece un panorama del consumo de alcohol en México en el que destaca que los consumidores se inician a los 16 años o antes y en su mayor parte lo hacen con cerveza.
Y a medida que crecen en edad y en ingresos los consumidores jóvenes migran hacia bebidas más fuertes como el vodka (por aquello de que no despide olor y es más difícil detectar que lo han consumido).
Pero previamente advierte que el consumo desmedido de alcohol es causa en México de ausentismo laboral, violencia intrafamiliar, accidentes viales (que son la primera causa de muerte en los jóvenes de 15 a 30 años) y que se ha convertido en un problema para el 26.6% de la población de México y que requiere de atención especializada.
Cerveza: en el arranque del consumo
El 27% del total de la población mexicana admite haber iniciado su hábito de consumo con cerveza, y el porcentaje se eleva al 33 cuando se refiere a los hombres. Aún ahora entre la población adulta el 61% acepta que su bebida habitual es la cerveza.
La segunda bebida en preferencia es el tequila y después vienen ron, vodka, y whisky. Los hombres prefieren la cerveza y las mujeres el tequila. En el segmento de la población joven, la cerveza es primero y le sigue el vodka.
Los más cerveceros son el sureste de México y los norteños se van más por el tequila.
22% bebe una vez a la semana
Por lo que hace a la frecuencia de consumo de bebidas alcohólicas, 22% de los mexicanos lo hacen una vez por semana, el 18% una vez al mes, el 35% con una frecuencia menor y el 25% declara no consumir alcohol.
4 de cada 10 mexicanos consumen alcohol en las fiestas, 3.5 de cada 10 beben en su domicilio y 2% en bares y restaurantes. Las mujeres suelen consumir preferentemente en ocasión de fiestas y reuniones.
Cuidado con los norteños
La encuesta revela que los más bebedores en las fiestas son los habitantes del norte de México ya que el 48% de los hombres de esa región admiten que su promedio de consumo es superior a 6 copas por ocasión, en tanto que para el resto del país los que beben por arriba de 6 copas por fiesta son apenas el 41% de los hombres.
Para declararse a sí mismo en estado de ebriedad o borrachos, el 44% revela que necesita tomar más de 10 copas, aunque los norteños son más aguantadores, pues el 49% se embriaga después de las 10 copas.
Pero todo se paga en la vida. Las consecuencias del excesivo consumo de alcohol también se reflejan en la encuesta: 31% admite haber sido criticado por su manera de beber; 22% se ha peleado o discutido con su familia por esta causa; 16% ha tenido lagunas mentales o no recuerda momentos en que estaba alcoholizado y 9% ha sufrido o causado accidentes de tránsito o ha tenido peleas por la afición al trago.
Como quiera que sea y con independencia del grupo estadístico donde cada quien se ubique, el inicio de la temporada es buen momento para recordar que el alcohol se disfruta más y tiene ciertos efectos benéficos para la salud cuando se consume con moderación, especialmente para acompañar las comidas y de manera concreta si se consume vino de mesa. Lástima que esto último sea aún un segmento reducido de los consumidores mexicanos. |