Dentro de un mes, hasta 2,500 personas en los Estados Unidos pudieran estar contagiadas del virus de Influenza A N1H1, concluyen dos universidades norteamericanas que han realizado investigaciones con base en modelos matemáticos que permiten seguir el movimiento de personas a través del transporte aéreo y terrestre, además de estimar el tránsito que tienen los billetes de papel moneda infectados por personas contagiadas.
El periódico norteamericano The New York Times se hace eco de las investigaciones realizadas por equipos de investigadores de dos universidades norteamericanas que amistosamente compiten: Northwestern e Indiana.
Nortwestern: el papel moneda puede transmitir el contagio
Basando sus conclusiones en modelos matemáticos y en reportes de los Laboratorios de Virología de Hospitales Universitarios Suizos, los investigadores de esta universidad determinan que el virus de la Influenza puede sobrevivir hasta diez dias en la superficie de los billetes y estar en posibilidad de transmitir el contagio.
Basta con que una persona enferma estornude o tosa y la secreción alcance al billete para que el virus se fije en la superficie. Si otra persona maneja el billete y por cualquier causa se lleva las manos a la boca o a la nariz, el virus puede infectarlo. De ahí la recomendación de las autoridades sanitarias de lavarse las manos con frecuencia.
Por otra parte, en lo que se refiere al contagio de personas, el hecho de que los aeropuertos se conviertan en gigantescos centros de distribución de personas por todo el mundo permite que en cuestión de horas el contagio haya cambiado de continente y se disperse a lugares de los que no se puede tener un control.
Los especialistas de la Universidad de Indiana analizaron este fenómeno y consideran que cada persona infectada puede contagiar al menos a 2.8 personas más.
Como puede apreciarse, lo que sucede en el mundo con el virus de la influenza A H1N1 dificilmente pudiera ser fruto de una maquinación, o dicho en otras palabras, no hay una maquinación tan eficaz para propalar el contagio que la propia realidad.
La teoría de la aldea global es un hecho. Lo que le suceda a uno puede sucederle a todos. |