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Para hacer pensar a los padres de familia
¿Realizan sus hijos actividades
que les exigen pensar?
  • En generaciones recientes bajó el nivel de inteligencia
  • En Inglaterra la baja es de hasta 6 puntos en los adolescentes
  • Qué desarrolla y qué deprime la inteligencia
Aguascalientes, AGS. 28 de abril, 2009

 
 
 
 
 
     
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Si Usted es de los que piensan que los jóvenes de ahora tienen mayores oportunidades de desarrollar la inteligencia de las que se tenían hace años, muy probablemente se equivoque.

Los avances técnicos, los videojuegos usados de manera indiscriminada, la complacencia de algunos sistemas de enseñanza, el afán de simplificarlo todo y las adicciones a drogas y estimulantes han causado que los adolescentes actuales tengan una capacidad intelectual más baja de la que tenían generaciones anteriores.

Al menos eso es lo que ha descubierto una investigación de varios años del profesor James Flynn de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda. La investigación se ha llevado a cabo en varios años, en diversos países industrializados y mide el coeficiente intelectual de diversas edades. Hasta hace algunos años la observación había arrojado un dato creciente en el coeficiente intelectual, pero la tendencia se interrumpió recientemente.

Como un ejemplo de lo anterior se menciona el caso de los jóvenes en Inglaterra, que en la actualidad registran 2 puntos menos que hace 28 años. Y si el análisis se concentra sólo en los jóvenes de clase media hacia arriba, la disminución es hasta 6 puntos en promedio.

Lo curioso del caso es que los niños en aquel país tienen un buen desarrollo intelectual durante su etapa de niñez, sin embargo, comienzan a perderlo al entrar en la adolescencia. La razón de ello parece estar en que los padres de familia, que con frecuencia se empeñan en estimular la motricidad, la percepción sensorial, la lectura y la inteligencia de sus hijos cuando son pequeños, se desentienden de ellos al llegar a la adolescencia.

En consecuencia, los adolescentes pasan más tiempo ante la TV, la consola de videojuegos, el simple “Chat” o en salir con amigos y enviar mensajes por celular, lo cual no resulta nada estimulante, sino al contrario. Las cosas se agravan cuando comienza el consumo de sustancias como la mariguana, los estimulantes y las drogas.

La lectura y el hecho de mantener conversaciones estimulantes ayudan a fortalecer el coeficiente intelectual de los jóvenes, en tanto que una comunicación basada en frases hechas y palabras cortadas, produce una reducción de la capacidad intelectual, aunque esta reducción no es definitiva y la capacidad intelectual pueda recuperarse a base de hacer trabajar nuevamente a la cabeza.

Flyn afirma que el sólo consumo habitual de la mariguana lleva a una reducción de al menos 4 puntos de la capacidad intelectual.

Por su parte, el experto en educación terapéutica de la Universidad de Roehampton, Richard House, señala que a esa pérdida de la capacidad intelectual han contribuido también algunos sistemas de enseñanza en los que los profesores se esfuerzan por enseñar “a pasar los exámenes”, en lugar de exigirse en enseñar a pensar, a estudiar y a adquirir el conocimiento.

Ahora que la emergencia a causa de la influenza ha llevado a ampliar las vacaciones escolares por unos días, algunos padres de familia pudieran agradecer la investigación del Profesor Flynn, y ayudar a sus hijos niños y adolescentes a que tengan actividades que les exijan, que los hagan pensar y los ayuden a desarrollar la inteligencia.

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