En México, 25 de cada 100 adultos mayores de 60 años son incapaces de sentarse o ponerse de pie con facilidad, pues sufren de “sacropenia”, comúnmente llamada “atrofia muscular”.
Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social revelan que en nuestro país, 2 millones de personas han sufrido este cambio fisiológico, en el que la masa muscular es sustituida por tejido graso.
Pero no todo son noticias negativas, pues los científicos han demostrado que las personas que hacen ejercicio o practican algún deporte conservan durante toda su vida mayor masa muscular frente a aquéllas que llevan una vida sedentaria.
Además, con los tratamientos adecuados, en unos cuantos meses, las personas ya afectadas pueden incrementar la potencia muscular, sin importar cuál sea su condición física.
Las investigaciones sobre este padecimiento revelan que quienes empiezan a entrenar con pesas a los 50 años de edad, llegan a los 70 con estructuras musculares parecidas a las de jóvenes sedentarios de 28 años. También se ha comprobado que personas mayores de 90 años que hacen ejercicios ligeros aumentan el volumen de sus músculos y de la fuerza, lo que a su vez incrementa la masa ósea.
Los estudios realizados a la fecha indican que a partir de los 25 años de edad empieza a perderse masa muscular. Para los 30 años, la pérdida ya es de 4%, de 12% a los 50 y hasta de 50% a los 80.
El IMSS precisa que al disminuir el vigor y resistencia del músculo, se incrementa la predisposición a padecer osteoporosis, lo que a su vez aumenta la probabilidad de que ocurran fracturas, sobre todo en la cadera. Y también se favorece la aparición de diabetes, ya que después del hígado, los músculos son los metabolizadores de azúcar.
Para conocer cuál es la cantidad de tejido muscular y graso en una persona y saber con precisión la potencia y fuerza de sus músculos, se realizan una serie de estudios.
Conozca sus músculos
Todos los músculos de su cuerpo están conformados por tres grandes componentes:
- Tejido conjuntivo de sostén: les da forma los fija a los huesos
- Grasa: proporciona alimento
- Fibras: dan fuerza y movilidad al organismo. Estas casi no se pierden con la edad
Alimentación balanceada y ejercicio, la solución
Con el paso de los años, el tejido conjuntivo y la grasa aumentan. Para que este proceso no provoque que sean menos las fibras musculares, no hay otra que hacer ejercicio.
Entre las medidas preventivas para evitar en lo más posible la pérdida de masa muscular, hay que tener presentes las siguientes:
- Dieta equilibrada, que incluye 15% de proteínas
- Suplementos alimenticios para incrementar la formación de músculo
- Ejercicios con bandas elásticas o pesas tres veces por semana, intercalando un día de descanso.
- En algunos casos, sustitución hormonal.
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