El transporte pesado se rezaga en México hasta los niveles del año 2003, a consecuencia de la crisis económica que lo afecta y las ventas en los primeros cinco meses del año caen en un 54.8%, informa la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA).
En los primeros cinco meses del año pasado se habían vendido en México 19,559 unidades de transporte pesado, y en los primeros meses del año actual esa venta se ha reducido a 8,844, un 54.8% menos, a consecuencia de la baja actividad económica que impide a las empresas renovar sus flotillas.
La baja de venta ha sido especialmente notoria en el segmento de tractocamiones, ya que marcas como Kenworth han resentido una baja de sus ventas de hasta un 71.7% con relación al año pasado. La marca Internacional ha bajado un 62.3% en lo que va del año. El segmento con menor porcentaje de baja es el de los autobuses, ya que registra una disminución del 34.8% respecto al año pasado.
La AMDA deja traslucir una velada queja por la falta de un plan oficial de estímulos fiscales al sector, que permita sostener las ventas mediante apoyos a los transportistas. Las flotillas y las unidades de trasporte deben renovarse de acuerdo a los planes de las empresas, ya que de no hacerlo se regresa al esquema de “chatarra” del que apenas comienza a salir el país.
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