Aguascalientes, Ags.- La innovación puesta al servicio de la medicina. Esta es la máxima que encierra el último proyecto tecnológico puesto en marcha por la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA). Se trata de un simulador asistido por realidad virtual y robótica que servirá para que los cirujanos puedan formarse de manera práctica, disfrutando de escenarios en 3D muy similares al plano físico, antes de realizar complejas intervenciones de neurocirugía.
El prototipo, que lleva por nombre BACSIM (Brain Advanced Computer Surgery Simulator), ya ha sido probado con éxito en el Hospital General de México y al día de hoy se encuentra en plena fase de registro de patente. Su carácter innovador es resultado directo de la combinación dada entre componentes físicos (una cabeza de maniquí) y elementos tecnológicos (la aplicación de la robótica y la realidad virtual). El resultado es una recreación tridimensional de las diferentes técnicas quirúrgicas muy ajustada a la realidad de las salas de operaciones que conocemos.
Miguel Ángel Padilla, uno de los responsables del proyecto, destaca de igual modo que otra de las singularidades del artefacto reside en que es capaz de realizar exploraciones amplias del valle silviano en la cirugía de aneurismas arteriales. Esta función, unida al soporte virtual que ofrece, hace que BACSIM sea único en el mundo.
Los primeros pasos en el desarrollo del prototipo se dieron hace aproximadamente seis años, cuando la tentativa original pretendía crear un escenario físico que sirviera para vehicular prácticas quirúrgicas. Con el paso del tiempo se fueron incorporando otros elementos tecnológicos que ayudaron a perfeccionar la idea. Fue ahí cuando los investigadores del proyecto fusionaron la realidad virtual con la biomecánica de tejidos cerebrales, buscando que las representaciones de este tipo de operaciones fueran extremadamente realistas.
Para reforzar el apartado visual se emplearon los medios y las técnicas más avanzados del momento, siempre tratando de seguir el modelo implantado por las grandes referencias en este campo, como son los videojuegos y las plataformas de juegos de azar. De hecho, tanto los títulos de primer nivel como los casinos en linea más potentes de la red llevan años haciendo uso del motor gráfico Unreal Engine en todas sus versiones, puesto que se trata de la herramienta mejor dotada para la construcción de escenarios virtuales.
Unreal permite llevar a cabo recreaciones hiperrealistas especialmente minuciosas, manteniendo siempre la fidelidad estética con respecto a las salas de juego físicas, y es que el propósito es despertar en los usuarios sensaciones muy similares a las vividas en plano real. El cuidado extremo de los detalles en las formas, las texturas y la luz de cada uno de los objetos no sólo es el distintivo de Unreal, sino que lo es también de la industria del juego, donde el tratamiento de la iluminación unido a imágenes creadas a base de millones de polígonos da como resultado simulaciones capaces de engañar al ojo humano. Ante este panorama, no resulta extraño que BACSIM haya tomado buena nota de ello.
El trabajo realizado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, que contó con la colaboración de algunos médicos del Hospital General de México, permitirá así formar a los neurocirujanos a través de este aparato, que incluye instrumental de tamaño real y una pantalla que proyecta imágenes en tres dimensiones de lo que sería la simulación de un caso práctico.
Las técnicas que recrea BACSIM necesitan de un aprendizaje extremadamente dificultoso, donde el nivel de precisión es tan alto que la formación en estos casos puede dilatarse durante años. De hecho, para alcanzar la posición de experto en la materia hay que realizar antes al menos un centenar de operaciones de esta envergadura. Con esta casilla de salida, el prototipo se encarga de suavizar estas exigencias y facilitar el perfeccionamiento sin que se pongan en riesgo vidas humanas.
El gran atractivo de BACSIM es que propone a los profesionales médicos un mayor número de oportunidades de intervenir gracias a la simulación, sin necesidad de contar con pacientes reales. La dotación del sistema permite al neurocirujano experimentar las mismas sensaciones táctiles y visuales que podría vivir en cualquier sala de quirófano física.
Brain Advanced Computer Surgery Simulator recibió desde un primer momento el apoyo de la comunidad universitaria y las ayudas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y de la Secretaría de Innovación de la Ciudad de México. Todo ello ha permitido que los avances hayan sido más rápidos y consistentes en el tiempo, posibilitando hasta la fecha que en torno a una quincena de cirujanos hayan podido beneficiarse de este simulador a la hora de afrontar sesiones de entrenamiento frente a aneurismas arteriales.
El horizonte a medio plazo que se plantean los investigadores de BACSIM pasa por crear un mayor número de escenarios virtuales en los que el sistema pueda ser igualmente útil, centrándose sobre todo en contextos en los que aparezcan tejidos blandos, disposiciones anatómicas e intervenciones quirúrgicas cerebrales. En este sentido, algunos alumnos de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Aguascalientes trabajan ya en una recreación en 3D que permita operar a pacientes con hidrocefalia, consiguiendo con ello ofrecer a los futuros neurocirujanos una herramienta precisa con la que entrenarse.
Otro de los proyectos previstos que se mueve en esta misma línea parte también del Centro de Ciencias de la Ingeniería. Esta se encuentra inmersa en hacer que la realidad virtual forme parte de un programa orientado a la extirpación de tumores cerebrales. La simulación en este caso se centra en recrear el comportamiento del cerebro y del tumor, midiendo con exactitud cuál es la cantidad máxima de nódulo que puede retirarse.









