La falta de rigor en el pensamiento, la pérdida de los valores, la indiferencia política y las crisis de fe, tienen sus causas: el olvido de lo fundamental.
Genios olvidados
Hay genios antiguos eruditos que merecen recordarse porque sus aportaciones dan claves para entender mejor algunas crisis del pensamiento y confusión actual por su desconocimiento, olvido o desprecio.
El alemán Werner Jaeger en su libro “El cristianismo primitivo y la Paideia griega” expone cómo el pensamiento occidental nació de la integración de tres culturas: 1. La Paideia griega, 2. La romana y 3. La revelación judeocristiana. Las tres provocaron la sinergia cultural y la expansión de la nueva fe por el mundo.
La Paideia griega
La enseñanza griega con su rigor filosófico se alejó del mito para buscar la verdad y enseñar a pensar a los jóvenes a base de preguntas, la influencia socrática, en la academia, herencia de Platón, hasta su culmen: el nacimiento de las ciencias y la consolidación de la filosofía helénica con Aristóteles.
Aristóteles, tres siglos antes de Cristo, se planteó la existencia de Dios racionalmente llamándole “El Motor Inmóvil”. Él es la causa que mueve a todas las demás: la creación entera.
En su tratado “Del Alma” afirmó que ella, el Alma, da forma al cuerpo. Al separarse, el cuerpo muere y se des-compone, porque es materia. Muchos ignoran esto porque se omite en las escuelas.
Pero la Paideia griega era más que una escuela, enseñó a pensar, a preguntar, a argumentar y a demostrar, enseñando retórica, lógica, metafísica, geometría, estética, música, la mente sana en cuerpo sano con el deporte y la participación de los jóvenes en los asuntos de la política. Forjaba la mente, el carácter, la virtud, la cultura y la polis
Alejandro Magno la llevó del Mediterráneo hasta Asia.
Los primeros siglos
Situémonos en la iglesia primitiva expandiéndose. La incipiente Teología usa a la Paideia griega para evangelizar, su fuerza radica en la razón, la argumentación, con la tradición, no solo en las sagradas escrituras, que empezaron a existir compiladas como Biblia hasta el s. IV con San Jerónimo, un erudito políglota que las tradujo al latín vulgar, por eso se llama Vulgata.
Los primeros padres, usando la Paideia griega, no negaron la razón para imponerse, ni redujeron la fe para atraer a la gente, ni la basaron en la libre interpretación subjetiva que la deformaría sin el sustento de la tradición.
Aquí vienen cosas interesantes...
San Ignacio de Antioquía, en el año 107, usa por vez primera la palabra katholikós que significa universal en griego. San Justino mártir, s. II identificó a Cristo con el “Logos” de Heráclito y se basó en los estoicos, “la razón ordena el cosmos”. No era un sincretismo: “lo que ustedes buscaban a tientas aquí tiene rostro”.
En Alejandría
En la capital griega, en el segundo siglo, brilló San Clemente, quien demostró que “la fe y la razón no son enemigas, son dos alas para volar”. Habla de Homero, de Platón, argumenta citando a 360 autores clásicos, fue el padre de la Paideia católica, fundó la Primera universidad para todos, desmintió que “la filosofía es del diablo, es un regalo de Dios”, “la verdad es verdad aunque la diga un pagano.” No huye del debate, se abre “no hay que tener miedo de la filosofía, hay que tener miedo de la ignorancia”. Impulsó los monasterios y las universidades después.
Ahí mismo Orígenes, siglo tercero, defiende los ataques de otro erudito llamado Celso usando ambos la Paidea. “Ustedes, los cristianos, odian la razón, creen sin pruebas”. Le responde con ocho libros: “Cristo es el Logos, no hay fe sin razón, ustedes tienen mitos, nosotros historia verificable.”
San Atanasio, año 373, de 27 años. Era diácono y combatió a Arrio que era sacerdote y decía que “Jesús es criatura, el Padre lo creó, no es Dios, es un semi-dios útil.” Para vencer la herejía responde: “el Hijo es consubstancial al Padre, de la misma naturaleza”. Esta genial aportación sustenta el modo racional de la Trinidad, que es una verdad revelada por Jesucristo. Apela a Dionisio de Alejandría y a los obispos anteriores, no inventa, defiende el depósito de la fe recibido, que se complementa con la Biblia y la tradición.
Los Capadocios
En Turquía sobresalen San Basilio de Cesárea, S. Gregorio de Nisa y S. Gregorio Nacianceno llamado “el teólogo trinitario”, porque perfecciona la revelación de las tres personas distintas en una sola naturaleza.
La “teología casera” que no tiene la menor idea de la filosofía, niega la Trinidad porque dice que tres no puede ser uno; en efecto, ambos números son distintas cantidades, pero el problema se resuelve con un ejemplo:
Tres amigos comen juntos, ¿cuántas personas hay? Tres personas distintas ¿Cuántas naturalezas hay? Una sola, la humana, así la Trinidad son tres personas distintas en una sola naturaleza, la divina. La razón converge y parte de lo revelado, para esto existe la teología que requiere de la filosofía con un alto rigor científico.
Los concilios de Nicea, Constantinopla y Éfeso
En los dos primeros, años 325 y 381, se definió que el hijo es Homooúsios,de la misma substancia que el padre y el Espíritu Santo es Dios y redactan el Credo tal como lo conocemos.
En 431, María es Theotókos, la madre de Dios, porque dio a luz a la Personade Jesús, no a una naturaleza, del mismo modo que las madres paren a personas singulares, ella no creó a Dios porque es creatura y esa Persona es Dios desde la eternidad.
Sin todos ellos “Jesús sería un gran hombre, el Espíritu sería energía divina y María, la madre de un profeta.”






