FUNCIONÓ SÓLO TRES SEMANAS

La montaña rusa costó 17 millones de pesos (de 2007) y se vendió como chatarra en 9 millones (de 2021)

Aguascalientes

2021-07-01

Aguascalientes, Ags.- Hay compras que salen muy costosas, y no tanto por lo que se desembolsa cuando se les adquiere sino porque su utilidad acaba por ser prácticamente nula. En Aguascalientes tenemos un ejemplo por demás evidente con una montaña rusa que prometía mucho y que fue un auténtico fiasco.

Zonga, así se le llamaba cuando se le compró, llegó a Aguascalientes marzo de 2007. El vocablo, de la lengua swahili de África, significa “rizo”.  Inmediatamente antes estuvo en el parque de diversiones Six Flags de California. La transacción se hizo con la empresa estadounidense Ital International LLC por 1 millón 140 mil dólares. Y por instalarla, International Leisure Consulting Inc. cobró 395 mil dólares.

El gobierno estatal de entonces justificó la compra con el argumento de que al ser el juego mecánico más alto de México acabaría por convertirse en un poderoso aliado del turismo al atraer al estado a visitantes de la región centro de la República Mexicana.

Casi un año después de que llegara a Aguascalientes, se terminó de instalarla el 4 de febrero de 2008 en la Isla San Marcos.

Antes de comprarla, ya daba lata

De origen ruso, esta montaña fue construida para un empresario alemán dueño de parques de diversiones. Tras debutar en la feria de Freiburg el 17 de mayo de 1986, recorrió por varios años los circuitos feriales germanos. De esta nación pasó a un parque en Suecia en 1996, desde donde se trasladó a Six Flags Astroworld en Houston un año después. Aquí se le conoció como Texas Tornado, y a pesar de que en días de mucho calor daba problemas a los encargados del mantenimiento ahí dejó de funcionar hasta el año 2000.

En 2003 a Vallejo, California, en los Estados Unidos, para ser una tracción más de Six Flags Marine World. Aquí fue donde se le llamó Zonga una vez que se le hicieron modificaciones, entre ellas, el incrementar la altura de sus dos primeros risos. Durante 2004 y 2005 funcionó a pesar de su desempeño inconsistente. Y por fin se le desmanteló en 2006, pues no eran costeables los arreglos de los desperfectos frecuentes .

Por Tsunamii, así se le llamó cuando llegó a Aguascalientes, se desembolsaron en su origen, tanto por la compra como por la instalación, un millón 535 mil dólares. En marzo de aquel 2007 equivalían a 17 millones 53 mil 850 pesos. En ese mes, y según el Banco de México, la cotización promedio del dólar fue de 11.11 pesos mexicanos.

Esta montaña rusa, con numerosos altibajos en su historia finalmente se desmanteló en Aguascalientes, y este miércoles 7 de julio el gobierno estatal informó que se subastó como chatarra por la que se obtuvieron 9 millones 50 mil pesos.

A la convocatoria para “licitación de enajenación de los juegos mecánicos declarados como chatarra” se inscribieron 26 empresas, y de ellas, 16 presentaron oferta económica. El Contralor del Estado de Aguascalientes, Arnoldo Hernández Gómez Palomino, informó que fue adjudicada a una empresa con domicilio en la entidad, al presentar la mejor oferta.

Se pagó el equivalente a 17 millones de pesos del 2007 por adquirir e instalar una montaña rusa que funcionó sólo tres semanas y que acabó como chatarra con valor de 9 millones de pesos. Se subieron a ella 14 mil 46 personas y generó 1 millón 140 mil 800 pesos.

Sobre el precio al que se le compró e instaló (1 millón 535 mil dólares o 17 millones 53 mil 850 pesos de aquel marzo de 2007), hay que tener presente que si se toma sólo en cuenta la inflación, esos pesos equivaldrían hoy a 29.58 millones de pesos, esto es, 74% más, ya que esa ha sido la tasa de inflación en Aguascalientes desde entonces. Esto no implica que debió venderse la chatarra a este último precio, pues habría que tomar con consideración muchos otros factores, entre ellos, la depreciación y los muchos problemas ténicos de la montaña rusa.

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