OPINIÓN

Educación artística, sinónimo de creatividad en tiempos de pandemia

2021-07-09

“Todo niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo artistas al crecer", dijo Pablo Picasso. Para entender esto sólo basta con fijarse en los niños que son capaces de tomar un lápiz y plasmar en una hoja de papel algunos trazos mucho antes de poder interactuar oralmente con los demás.
En concreto, el Arte es sinónimo de creatividad, por consiguiente, es importante tanto para el desarrollo de habilidades y conocimientos, así como para implementar el aprendizaje y la experiencia pero… ¿Qué ha pasado con la materia de artes en la educación básica a raíz de la pandemia? Considero que su importancia, tanto en las aulas como a distancia,  ha disminuido, no sólo con la pandemia, sino ya desde años atrás.

Cuando se anunció que cerrarían las escuelas por la pandemia y que todos creían que era un lapso corto, lo tomaron gustosos con tal de no asistir a clases presenciales. Ha pasado más de un año y podemos percibir todas las carencias que aún existen en la educación: niños sin las herramientas necesarias para continuar el curso, zonas sin señal adecuada de internet, otros tantos sin ordenador, pero algo que quiero resaltar y que me es más importante que lo anterior es el olvido de la educación artística.

Sir Ken Robinson,  en el video “Las escuelas matan la creatividad TED 2006” hace mención de una frase que, en lo personal, me es muy asertiva, al señalar que: “El sistema educativo se basa en la idea de habilidades académicas y deja de lado la creatividad e imaginación”. Respecto a ello, considero que si tanto autoridades como docentes no le dan la importancia necesaria a la materia de artes, ésta se tornará como algo optativo, es decir, sólo por cumplir el Plan y Programa de estudios de la educación básica, sin  estar conscientes de que las artes contribuyen al desarrollo integral y pleno de los niños dentro de la educación básica.

Reanudando la idea del Plan y programa de estudios, el llamado ahora  “Aprendizajes Clave para la Educación Integral”, en relación a la materia de la que ahora hablo, menciona que en la  educación básica se deben generar experiencias  de aprendizaje que permitan a los alumnos favorecer la adaptación al cambio, el manejo de la incertidumbre, la exploración de lo incierto, la resolución de problemas de manera innovadora, el trabajo en equipo, el respeto, la puntualidad, el orden, la convivencia armónica, así como la exploración del mundo interior, pero… ¿En realidad estamos cumpliendo con todo ello? A mi juicio, se está intentando cumplir todos estos aspectos, pero existen barreras, como ahora la pandemia, que pueden hacer complejas alguna de las experiencias de aprendizaje de los alumnos.

Un ejemplo claro de lo que se comenta se observa cuando se asiste a prácticas presenciales. Los maestros titulares siempre ven la clase de artes como algo recreativo, un espacio en el que el alumno pueda crear y fortalecer nuevas habilidades que le ayuden en sus quehaceres, claro sin olvidar el enfoque de la asignatura. Pero ahora con la pandemia, en mis practicas pasadas, que fueron a distancia y basadas en el programa nacional “Aprende en Casa”, sólo se estuvo enfocando en fortalecer y/o retroalimentar las materias básicas (español, matemáticas, historia, etc.) y prácticamente sólo se trabajó una vez a la semana la materia, provocando que esa parte fundamental de la educación se  fragmentara y no se llegara un aprendizaje significativo.

La materia de Arte es necesaria, no porque vaya a hacer a los alumnos más inteligentes, sino porque les permite adquirir una serie de competencias como la empatía, creatividad, imaginación, y varias más, que son vitales para el aprendizaje de cualquier otra asignatura escolar. 

Dicho lo anterior, en conjunto con las autoridades educativas, es imperativo que el docente propicie situaciones que permitan al alumno aprender a compartir y reflexionar sobre ellos mismos, las personas y circunstancias que giran alrededor de él, además de generar ambientes de aprendizaje aptos para cualquier oposición que se pueda presentar dentro y/o fuera de la escuela. De esta manera, se contribuirá a que la educación artística sea de calidad y que no solo se deje en el olvido, sino a diario trascienda y tome el valor que merece dentro de la educación de nuestros alumnos.

Concluyo afirmando que la educación artística es, en definitiva, imprescindible, porque permite que los alumnos adquieran competencias sociales y emocionales básicas para el desarrollo tanto personal como profesional. Además estoy en la idea de que  un centro educativo es eficiente si apuesta por una enseñanza que incluya el desarrollo de la creatividad de los estudiantes y el Arte, sobre cualquier barrera que se pueda presentar, que en la actualidad es sobre todo la pandemia.  En definitiva, el Arte debe ser el corazón de todo el sistema educativo.

Como dijo Eisner: “Las artes enseñan a los niños que los problemas reales suelen tener más de una solución posible, que es necesario analizar las tareas desde diferentes perspectivas, que la imaginación es una poderosa guía en los procesos de resolución o que no siempre existen reglas definidas cuando tienen que tomar decisiones”.

Liseth Marlen Manriquez Leos es alumna de sexto semestre en la carrera de Licenciatura en Educación Primaria de la Escuela Normal Rural “Gral. Matías Ramos Santos”, San Marcos, Loreto, Zacatecas.

BIBLIOGRAFÌA:
- APRENDIZAJES CLAVE PARA LA EDUCACIÒN INTEGRAL.SEP.2018.
- SIR KEN ROBINSON. LAS ESCUELAS MATAN LA CREATIVIDAD .TED. 2006.

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