OPINIÓN

Encauzar y potenciar a los nuevos líderes

2019-09-10

En lo particular, me sorprenden las nuevas generaciones, con jóvenes que tienen ideales y ambiciones que en otras épocas no se solían observar. Por sólo citar un ejemplo, la gran mayoría actualmente desea tomar cursos de maestría y doctorado en Europa, Estados Unidos o Canadá. No quieren ser mediocres, sino tener un alto nivel de competitividad. Si sus padres no tienen muchas posibilidades económicas -que es lo habitual- ponen un especial esfuerzo por obtener magníficas calificaciones para conseguir becas y, a la vez, comienzan a ahorrar desde el primer semestre de su carrera para costearse sus estudios.

Estamos frente a una generación más combativa, que lucha con mayor determinación para alcanzar sus metas y, posteriormente, también el reconocimiento y un excelente prestigio profesional.

¿Cuáles son sus virtudes? Sinceridad, naturalidad, espontaneidad, menos miedos a los respetos humanos o a hacer el ridículo. Por otra parte, son jóvenes que han viajado por países desarrollados, que dominan varios idiomas, lo mismo que la tecnología digital.

¿Cuáles son sus preocupaciones? El hambre en el mundo, el descuido del medio ambiente, las carencias materiales y culturales de mucha gente, la corrupción, la situación de países en pobreza extrema.

¿Cuáles son sus “talones de Aquiles”? La tendencia al individualismo o egocentrismo, la dificultad de comunicarse con los demás o entablar relaciones humanas de amistad, particularmente con los mayores o desconocidos.

Quienes forman a los jóvenes que muestran condiciones de ser líderes, deberían ayudarles en estos aspectos para ejercer una influencia positiva sobre ellos. Por ejemplo, haciéndoles ver a los jóvenes que lo normal será vencer la natural timidez o inseguridad para abordar a personas mayores que ellos o que nunca han tratado porque en el mundo laboral será una práctica habitual.

Hay otro aspecto interesante en las nuevas generaciones: les atrae mucho el deseo de servir a los demás. Un botón de muestra es que cada vez de apuntan más jóvenes en las brigadas de labores sociales y asistenciales tanto en la ciudad como en poblados necesitados. Y comentan después, que eso les proporciona una gran satisfacción en todos aspectos.

Otros líderes buscan formar equipo y ser altamente inventivos y creativos. Son tenaces y ambiciosos en sus objetivos.

Se dice que un líder adquiere mayor prestigio ante sus colegas cuando sabe rectificar ante sus errores, reconoce sus equivocaciones, pide perdón cuantas veces haga falta, está consciente de sus limitaciones y defectos porque quiere corregirse y mejorar. En ningún momento se siente un “superhombre” o una “supermujer”. ¡Ése es el atractivo del líder humilde que sirve generosamente a los demás!

En conclusión, el nuevo líder está empeñado en cambiar el mundo, en hacerlo mejor, más habitable y en humanizarlo con sus aportaciones por el bien de su comunidad nacional e internacional.

Gran Hotel Alameda