Aguascalientes, Ags.- Este día comenzará a operar el servicio de Uber en Aguascalientes.
Quienes viajamos a la Ciudad de México o a otras ciudades donde ya existe ese servicio, hemos constatado sus bondades. El servicio se solicita mediante un teléfono celular y la aplicación marca en cuánto tiempo llegará el coche, de qué vehículo se trata, el número de placas y el nombre del conductor, así como el tiempo y el costo estimado del viaje. Una vez realizado el servicio, el cobro se hace directamente a una tarjeta de crédito, de débito o cuenta de pay-pal y el usuario puede facturarlo además de evaluar al conductor y las condiciones del coche.
Si nuestra ciudad quiere realmente avanzar, no debería haber oposición a la entrada el nuevo servicio. Cierto es que va a romper con el esquema actual de concesiones otorgadas por el gobierno estatal, esquema que ha funcionado por décadas razonablemente bien, pero que está lejos de ser perfecto.
Se alega que Aguascalientes es demasiado pequeña como para tener un servicio así y se dice que no habrá mercado que pague el servicio. La realidad es que un servicio de Uber cuesta menos al usuario de lo que paga por un taxi tradicional y no se diga de lo que paga en la Ciudad de México por un taxi en el Aeropuerto o en las Centrales de Autobuses.
Bienvenido Uber, que no necesitó que el gobierno estatal le diera las concesiones, ni que un gremio de taxistas lo operara, ni que hubiera una cooperativa para compartir los riesgos ante la ausencia de un seguro que cubra al vehículo, al tripulante y a los pasajeros. Cada auto lo inscribe su dueño y cada auto cuenta con un seguro.
Si queremos una ciudad competitiva y moderna resulta absurdo oponerse a la entrada de Uber.





