Aguascalientes, Ags.- México se despertó hoy con un panorama político muy diferente al de ayer domingo 5. Con diversos niveles de avance en el Programa de Resultados Electorales Preliminares de cada estado, se ve hasta las 10:42 horas de la mañana que el PRI gana en cinco de los nueve estados en los que había prometido triunfos, el PAN se lleva hasta el momento a siete estados, cuatro más de los esperados… surge oficialmente una nueva fuerza electoral con MORENA y los triunfos del PRD se dan solamente cuando va en alianza (excepción hecha del Municipio de Pabellón de Arteaga en nuestro estado).
De entrada, los resultados marcan tres posibles escenarios en lo nacional:
a) No le será fácil al PRI retener la Presidencia de la República en las votaciones del 2018.
b) El PAN se envalentonará ante ese proceso, y la guerra interna por la candidatura de ese partido va a subir de tono desde ahora.
c) El Movimiento de Regeneración Nacional se consolida y toma fuerza para ser un contendiente serio en el 2018.
d) El PRD debe replantearse seriamente su actual modelo.
La división interna quita más que la aportación externa
A nivel local, con el 99.93% de las actas capturadas por el PREP la ventaja del PAN rebasa los dos puntos porcentuales (2.17%) y es una señal en rojo para los dirigentes tricolores, ya que ni con el apoyo de tres partidos logran la mayoría. La división interna les hace más daño que el beneficio aportado por sus socios externos.
El PAN debe ser cuidadoso y autocrítico ante esta victoria: la última vez que logró un respaldo ciudadano para el gobierno, el municipio capital y el Congreso, (en el 2004) terminó en una muy mala experiencia para Aguascalientes: la de un gobierno frívolo, caprichoso y corrupto que le hizo perder en la siguiente elección esas tres posiciones. El que es capaz de aprender de sus errores, se cuida de cometerlos otra vez.
Los sabios dicen que el primer pecado en la política es la soberbia, ya que con él vienen todos los demás.




