Aguascalientes, Ags.- Quienes hoy conducen la política y la economía de Aguascalientes tal vez no vivan cuando llegue el momento en que la población trabajadora sea poca para mantener a los adultos mayores.
Ese fenómeno que ya es motivo de mucha preocupación en países como España, Japón y Francia es el resultado de las campañas emprendidas hace décadas para controlar la natalidad. En México, las campañas oficiales pudieran llevar en los próximos años a una situación demográfica parecida. Aguascalientes no es la excepción en este panorama.
Del año 2000 a este 2015 cambíó la composición de la población en el estado de Aguascalientes, lo que dentro de unas décadas traerá consigo problemas que ahora no imaginamos, a menos que personas jóvenes de otros lugares vengan a vivir aquí.
Como queda en evidencia en el recuadro que aparece más adelante, del 2010 al 2015, tanto en mujeres como en hombres se redujo la población de entre cero y 14 años de edad. Y sin embargo, aumentó en la mayoría de los grupos de población a partir de esas edades.
Estos datos fueron proporcionados por el INEGI a través de la Encuesta Intercensal 2015 que ubica a la población de Aguascalientes en el millón 312 mil 544 habitantes.
Si bien es cierto que resulta imposisble predecir el futuro, la excepción pudiera darse en las cuestiones demográficas, ya que los padres y abuelos de las generaciones futuras ya nacieron. De ahí que con relativa certeza, puede proyectarse la integración futura de la población de una región.
El acelerado proceso de envejecimiento de la población en el estado, debiera encender luces de advertencia sobre el cambio de políticas públicas quue se requiere implementar con urgencia. Entre ellas, está el preparar instituciones e instalaciones para atender al gran número de adultos mayores que habrá en los próximos años.
El hecho de que la pirámide poblacional de Aguascalientes se estreche en su base y se incremente en el tope muestra que en los próximos años y décadas nacerán menos niños en tanto que el grupo de población mayor de 60 años aumentará de manera muy importante. Ello indica que cambiarán radicalmente los requerimientos de la población en materia de alimentación, de salud, de educación, de trabajo, de entretemiento y también en materia de previsión social, especialmente en cuestiones como el retiro labotal.




