
Aguascalientes, Ags.- Si bien en Aguascalientes los gobiernos federal, estatal y municipales han destinado en los últimos años apoyos a emprendedores interesados en incursionar en el sector tecnológico, ha sido poco el impulso dado a los proyectos relacionados de forma específica con las tecnologías limpias.
Lo anterior, según el estudio “Cleantech México 2015. Panorama y Recomendaciones para impulsar la ecoinnovación nacional”, que evalúa las acciones emprendidas en tecnologías limpias, y en el que se lee que Aguascalientes es una de las 12 entidades sin proyecto estatal de "ecotecnología".
Los datos sobre Aguascalientes son del año 2012, y los mismos revelan que 906 nuevas empresas recibieron apoyos financieros para emprender algún proyecto tecnológico, a los que se destinaron 186.1 millones de pesos, mismos que permitieron generar 2,887 nuevos empleos.
Ags. en el lugar 20 de entre las 32 entidades
De esas 906 nuevas empresas, apenas 109 se relacionaron con la tecnología limpia, es decir, el 12%. Así que por número de número de inversiones “cleantech”, Aguascalientes se ubicó en el lugar 20 entre las 32 entidades del país. Como este financiamiento fue del orden de los 35.6 millones, al estado le correspondió la posición 25 en cuanto a recursos.
Los ingresos estatales a tecnologías limpias, superiores a la media nacional
Carecer de un proyecto estatal en tecnología limpia no impidió, sin embargo, que el 1.02% de los egresos estatales fueran canalizados en el año 2012 (último de que se tienen datos) a este tipo de tecnologías, cuando el promedio nacional fue de 0.33%. Sólo aventajaron a nuestro estado Colima y San Luis Potosí, con una inversión del 3.15% y 1.58%, respectivamente.
En número de acciones emprendidas en ese sentido, Aguascalientes no figura entre los mejor posicionados, ya que apenas son tres los programas emprendidos por el gobierno estatal en ese sentido.
Y según datos consultados por DESDElared en los archivos del CONACYT, de los 199 millones de pesos que al 31 de diciembre del 2014 manejó en coordinación con el Gobierno del Estado de Aguascalientes en el Fondo Mixto de apoyo a la investigación, fueron respaldados 113 proyectos pero ninguno se relacionó con la tecnologías limpias.
Mucho por hacer en México
Para la la evaluación, en el estudio se tomaron en cuenta varios indicadores: inversión en investigación y desarrollo, empresas dedicadas a la ecoinnovación, uso de ventaja competitiva, recuperación de inversiones y ventas al extranjero, en las que México califica con puntaje “bajo”.
En los indicadores de patentes y capital humano, nuestro país obtiene una calificación “media” y por lo que toca a inversión en etapa de escalamiento y número de clústers, el estudio indica que son “inexistentes”.
De acuerdo con el análisis, México está en ese nivel de atraso básicamente por los siguientes factores:
- Políticas existentes están desvinculadas y no han tenido un impacto directo para promover la innovación en tecnologías limpias.
- Bajo cumplimiento de la regulación ambiental y existencia de incentivos perversos sobre todo en la electricidad y el agua, que retrasan la adopción de tecnologías limpias y contribuyen a la sobreexplotación del agua.
- Falta de incentivos y vínculos entre academia e industria.
- Falta de instrumentos financieros adecuados
- Baja diversidad y especialización de los programas académicos relacionados
- Pocos incentivos para el desarrollo, protección y comercialización de la propiedad intelectual.
Para detonar los emprendimientos en este sector, los responsables del estudio sugieren “crear una política industrial cleantech con metas claras y mediables que coordine y mejore los esfuerzos actuales a nivel federal y estatal en políticas de cambio climático, energías limpias y protección al medio ambiente, con políticas de innovación, financiamiento, fiscal y de fomento al emprendimiento”.
En la elaboración del estudio participaron WWF, una de las organizaciones de conservación independientes más grande del mundo; GreenMomentum Inc., firma enfocada en el desarrollo de proyectos de tecnología avanzada; y el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). El financiamiento provino de Zennstrom Philanthropics.






