Aguascalientes, Ags.- Si bien el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) está aún por aprobar en los próximos días las dos coaliciones registradas para la elección extraordinaria que en diciembre próximo tendrá lugar en el Distrito I de Aguascalientes, de seguro el PAN y el PRI están redefiniendo ya sus estrategias.
Eso, porque de ser aceptadas las coaliciones PRI-PVEM y PAN-PANAL, la cancha en la que se enfrentarán los dos partidos mayoritarios será muy diferente a la del pasado 7 de junio.
En la elección de junio, en el Distrito I de Aguascalientes, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sacó una ventaja de 0.41%, o lo que es lo mismo, 436 votos al PAN. Esto, porque su candidato Gregorio “Goyo” Zamarripa obtuvo 32,168 votos, en tanto que el candidato del blanquiazul Gerardo Salas consiguió 31,732.
Si bien dicho está aquello de que “el hubiera no existe”, de haber existido entonces las coaliciones que ahora se busca formar, a todas luces el resultado obtenido sería otro.
Con 32,168 votos, el PRI logró el 30.05% de la votación en junio pasado en el Distrito I. Si a estos votos se les sumaran los 7,071 conseguidos por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y por lo tanto el 6.6% del total, esta hipotética coalición se hubiera hecho con 39,239 votos, y por lo tanto con 36.65% del total.
Y si a los 31,732 (29.64%) votos logrados por el Partido Acción Nacional se le sumaran los 12,825 (11.98%) que fueron para el Partido Nueva Alianza (PANAL), estas dos fuerzas políticas hubieran conseguido como coalición 44,557 votos, es decir, el 41.62% del total.
Bajo los supuestos de esas coaliciones que no se formaron para las elecciones de junio pasado en Aguascalientes, la del PAN-PANAL hubiera superado a la del PRI-PVEM con 5,318 votos ó 4.97% de los sufragios.
Así que de aprobarse las coaliciones, es de suponer que las estrategias de los partidos políticos cambiarán mucho respecto de la elección pasada.





