Aguascalientes, Ags.- Por décadas, varios países han sido sumamente atractivos para los grandes capitales por las ventajas fiscales que ofrecen, pero estos privilegios para quienes eluden el pago de impuestos está por acabar.
Las naciones integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Unión Europea y las que conforman el G20 acordaron que a partir del año 2017 las empresas deberán pagar impuestos en los países donde operan y obtienen las ganancias.
La mira está puesta en alrededor de 400 grandes empresas que escabullen al fisco en la actualidad como Starbucks, Apple, Fiat y Google, por mencionar algunas.
Por muchos años, naciones como Suiza, Bahamas, Luxemburgo, Islas Caimán, Hong Kong, Hungría y varias decenas más se han rehusado a eliminar los regímenes especiales para los extranjeros, pero por lo visto ya no podrán escapar del proyecto Erosión Fiscal y Movilización de las Ganancias (BEPS por sus siglas en inglés).
Malabares fiscales
Los acuerdos fiscales que hoy rigen entre países fueron elaborados para evitar a las grandes empresas la doble tributación, y estas han sido tan hábiles en sacar ventaja de la ley imperante que sin infringirla pueden llevar sus recursos a países fuera de donde operan por las ventajas impositivas que estos les ofrecen.
Ell proyecto contempla también combatir las prácticas de varias naciones que sin ser paraísos fiscales propiamente ofrecen ventajas impositivas considerables a las transnacionales para así atraerlas, como sucede con Irlanda, Holanda, Gran Bretaña, Portugal, Costa Rica, Italia, Japón y aún ciertas regiones de los Estados Unidos.

