Aguascalientes, Ags.- La mujer ha sido considerada históricamente apta para las labores del hogar, para la atención a la familia, al esposo, a los hijos. La epístola de Melchor Ocampo redactada en 1859 dice: “La mujer, cuyos principales dotes son la abnegación… dará al marido obediencia…” y continúa en un siguiente párrafo: “Ambos deben preparase con el estudio…”. La lectura completa de la misma era obligatoria para los jueces habilitados al celebrar un matrimonio por lo civil.
Desde el siglo XX, la mujer se ha desempeñado en actividades económicas. Según los datos de los censos del INEGI, la población femenina económicamente activa creció 261% entre 1970 y 1990. Sin embargo, hasta la fecha no se ha logrado equiparar su participación a la de los hombres por diversas razones, entre ellas, que muchas prefieren dedicar más tiempo a la atención de sus familias, y por otra parte, a que no se les han brindado oportunidades para cargos relevantes.
Hay compañías en las que las mujeres ocupan cargos directivos de primer nivel. Algunos ejemplos son los siguientes: Virginia Rometty, líder desde 2011 de IBM, empresa con ventas anuales de 100 mil millones de dólares; Indra Nooyi, CEO de Pepsico, quien ha logrado que las ventas de la empresa crezcan en 16%; Sheryl Sandberg, directora de operaciones de Facebook, quien ha consolidado la entrada de esta red social en Wall Street; María Asunción Arámburuzavala, de Grupo Modelo y la única latinoamericana que figura en la lista de la revista Forbes entre las mujeres más poderosas del mundo; Sandra Sánchez, Presidenta y Directora General de Siemens Mesoamérica, que se ha propuesto desarrollar a la mujer no por el criterio de cuotas, sino por el méritos obtenidos; Alondra De la Parra, destaca Directora de orquesta, cuyo objetivo es que su grupo musical funcione como una empresa y es de la opinión de que “el líder debe inspirar a sus colaboradores y entonces confiar en que cada miembro del equipo haga su parte”.
En 2013, solo tres de las principales universidades en la Ciudad de México eran dirigidas por mujeres: la Doctora Esther Orozco, Rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; la Maestra Carmen Beatriz López Portillo, al frente del Claustro de Sor Juana; y la Doctora Yoloxóchitl Bustamante, Directora del Instituto Politécnico Nacional, quien en una ocasión dijo: “Las mujeres que ocupamos puestos de dirección nos enfrentamos a un mundo masculino que provoca alguna discriminación. Hay instituciones educativas que prohíben que las mujeres ocupen cargos de dirección, donde los hombres solo cumplen con su trabajo, pero ellas deben demostrar que son adecuadas para el ocupar dicho puesto”.
Solo 12 por ciento de los 193 países miembros de la ONU son gobernados por mujeres. En Europa destacan la alemana Angela Merkel y la danesa Helle Thorning-Schmidt (ella ha manifestado su interés por estrechar sus relaciones con los Estados Unidos). En Latinoamérica sobresalen la brasileña Dilma Rouseff y la argentina Cristina Fernández. En Asia están Park Geun-hye de Corea del Sur y la tailandesa Yingluck Shinwatra. En el continente africano, Jotce Banda de Malaui, y Ellen Johnson Sirleaf de Liberia, mientras que Australia es gobernada por Julia Gillard. También está el poder simbólico de tres monarcas en Europa: Isabel II de Inglaterra, Margarita II de Dinamarca y la argentina Máxima, reina de los Países Bajos.
Considero que la mujer debe ocupar cargos de la máxima importancia en una diversidad de disciplinas, en la actividad empresarial, profesional o docente o bien cualquiera otra en la que cuente con la capacidad y preparación requeridas, además de la voluntad y la dedicación para atender esas altas responsabilidades.
Es de llamar la atención que el Instituto Politécnico Nacional incluya como primer punto de su Decálogo el siguiente: “Aspiro a ser un hombre..”
* La pregunta del día: ¿Se llegarán a cumplir las expectativas del FMI en el crecimiento global del 3.7% al final de este año 2014?











