Aguascalientes, Ags.-
Conmoción y polémica ha causado “Blachman”, un programa de televisión danés que consiste en que una mujer entre a un cuarto tan solo con una bata de seda, para después quedar completamente desnuda mientras dos hombres la examinan y comentan los defectos de su cuerpo.
El programa danés que se estrenó en el horario de “prime time” ha causado indignación entre sectores de la población pues el conductor, Thomas Blachman, se sienta a examinar con detalle la fisonomía de la mujer al lado de un amigo invitado. Por lo anterior, ya son varias las asociaciones que han pedido que el programa salga del aire por humillar a las mujeres.
Las organizaciones argumentan que el programa, transmitido en la televisión pública, es humillante y el “más sexista de la historia” por la forma de tratar a las mujeres ya que éstas no pueden replicar ninguna crítica que los dos hombres hagan de sus cuerpos.
La bloguera danesa Lotte Hansen se ha sumado a las críticas y ha pedido a la cadena danesa que cancele el programa al que describió como “desagradable y una crueldad”, mientras que la psicóloga canadiense, autora de libros como “Becoming a Therapist”, expresó “Justo cuando pensabas que la cosificación de la mujer no podría ser peor” en su cuenta de Twitter. The Gloss, página de belleza, también llamó a la cancelación del programa y lo llamó “lo peor de la televisión”.
De mal gusto resulta también para ciertos sectores de la audiencia que el conductor hable de todo tipo de “detalles” como el tamaño de los pechos, el trasero de la mujer, tatuajes o perforaciones que pueda tener o frases como “¿Qué tal funciona tu vagina?”.
Pero mientras el programa es visto como humillante por algunos, el conductor y también creador, Thomas Blachman, considera que su programa es “revolucionario”, pues “el cuerpo femenino ansía que hablen de él, que los hombres hablen de él y por tanto las mujeres por fin podrán saber lo que de verdad piensan los hombres de su anatomía”. El programa, que constó de seis capítulos, también incluyó a una mujer de 85 años entre las mujeres a las que se criticará abiertamente en la televisión pública de Dinamarca.
Especialistas y psicólogos consideran que un programa puede ser considerado sexista cuando utiliza el cuerpo femenino como objeto sexual o recurre a frases que describen los atributos femeninos a manera de burla. Lamentablemente, la cosificación de la mujer no es nada nuevo pues constantemente los medios de comunicación explotan el cuerpo de la mujer hasta desestimarla gravemente y ser vista tan solo como un objeto sexual.
Por ello, la especialista y pedagoga Claudia Hernández Carrillo considera importante que desde pequeñas las menores aprendan a respetar su cuerpo y alimentar su autoestima para evitar ser sometidas a este tipo de exposiciones que las cosifican.
“El hecho de tener un cuerpo perfecto, no siempre significará aceptación. Las mujeres deben aprender a quererse y valorarse por lo que son y no por los estándares que la moda les marca o las presiones de grupo que les dicen cómo tienen que lucir. Lamentablemente, el ser humano en general, siempre está en constante búsqueda de ser aceptado y pertenecer a un grupo, por lo que en casos como éste, vemos cómo las chicas ceden a todo tipo de presiones que las cosifican y humillan”. Por ello, la especialista propone que la sociedad misma alce la voz y trabaje en conjunto para enseñar a las personas, en este caso a las mujeres, a aceptarse como son.
Mientras tanto, la editora y también periodista de DR (Corporación Danesa de Radiodifusión), Sofia Bromberg, quien aprobó el polémico programa ha señalado que “en la sociedad tenemos en un extremo a la pornografía y en el otro a los puritanos, pero no hay nadie en medio hablando abiertamente y de forma decente sobre el cuerpo desnudo de una mujer”.
Así, Fromberg califica al programa como un “tributo” a la belleza femenina y a la mujer en general pues de acuerdo a ella los medios de comunicación se han olvidado de cómo son las mujeres reales porque “siempre presentan mujeres de la misma forma: sólo se ven modelos, anfitrionas hermosas con senos artificiales y presentadoras de noticias con caras perfectas”.
De acuerdo a la editora, la búsqueda de las mujeres para el show Blachman se dio a partir de que publicaran un anuncio en un periódico, así, la producción eligió de entre las solicitudes a todo tipo de mujeres desde modelos, amas de casas, maestras o actrices. A cambio de su participación, las mujeres recibieron una suma de dinero “simbólica” pero Fromberg no quiso revelar la cantidad exacta.
La primera temporada de seis capítulos ha terminado de transmitirse en la televisión danesa y hasta el momento ni el conductor ni la productora saben si se aventurarán a hacer una segunda temporada debido a las reacciones provocadas no sólo en Dinamarca sino en el mundo entero.