
Basada en la extraordinaria novela de Víctor Hugo escrita a mediados del siglo XIX, tiene una vigencia impresionante.
Aguascalientes, Ags.- En “Los Miserables” (“Les Misérables”), en 1815, el presidiario Jean Valjean (Hugh Jackman), quien años atrás fue encarcelado por robar pan para sus pequeños sobrinos, es ahora puesto en “libertad condicional” por el guardia de la prisión Javert (Russell Crowe), tras cumplir una condena de 19 años.
Al salir de la cárcel se da cuenta que las envidias y desconfianzas no existen sólo al interior de la prisión, sino que las calles están repletas de miedo y egoísmo. Enfrenta entonces el rechazo de mucha gente por su pasado de convicto y está a punto de perder toda esperanza de recuperar su vida normal, cuando el obispo de Digne le ofrece comida y refugio.
Guiado por el resentimiento y la desesperanza, Valjean traiciona al único personaje que le ha ayudado prácticamente en toda su vida, robándole varios objetos de plata. Tras ser apresado por las autoridades, el obispo le encubre diciendo que él mismo le regaló la plata e inclusive le da unos candelabros delante de los policías, asegurándole así la liberación.
Este acontecimiento, aparentemente accidental, transforma la vida de Valjean quien, en el acto bondadoso y confiado del obispo, se ve confrontado con su propia conciencia y asegura haber “tocado” la misericordia de Dios, lo que le obliga a cambiar y comprometerse a iniciar una vida honesta bajo una nueva identidad.
Ocho años después, Valjean se ha convertido en propietario de una fábrica y alcalde de una ciudad. Fantine (Anne Hathaway), una de sus trabajadoras, devela que envía gran parte de su salario a su hija ilegítima: Cosette, que vive con las únicas personas que su madre conoce, los cínicos y estafadores Thénardier y su hija Eponine (Samantha Banks).
Fantine es despedida por los rumores que se desatan en torno suyo por tener una hija y muy pronto su precaria situación la orilla a la prostitución, como único recurso que le queda para conseguir la manutención de su pequeña Cosette.
Después de crudas vivencias de abuso y ultraje, las vidas de Valjean y Fantine se unen de nuevo. El ex presidiario encuentra en ayudarla un camino para devolver la misma misericordia de la que él fue beneficiario. Ante la inminente muerte de Fantine, Valjean promete hacerse cargo de su hija.
Valjean vive huyendo de la sombra de su pasado, pues Javert, el policía que lo custodió por años en la cárcel, tiene razones para sospechar que su identidad de empresario y supuesto padre de Cosette es una farsa y está empeñado en recuperarlo para la justicia.
La versión musical está basada en la extraordinaria novela de Víctor Hugo escrita a mediados del siglo XIX, que tiene una vigencia impresionante y es sumamente conmovedora, pues habla de una miseria que va mas allá de la pobreza material.
Se refiere, en todos sus personajes, a esas situaciones en las que el hombre pierde su “condición humana” y se vuelve miserable al vivir bajo la esclavitud del resentimiento, el egoísmo o la avaricia que hacen a las personas, ayer y hoy, perder su rostro humano.
Es una extraordinaria obra desde su planteamiento original, pasando por la espectacular expresión musical que la narra, hasta esta magnífica producción cinematográfica que además de recoger los atributos anteriores destaca particularmente la excelente actuación de sus protagonistas.
Es una historia irresistiblemente conmovedora que te lleva en un viaje profundo de compasión, reconciliación, ternura, lucha por ideales, desesperanza y anhelo de trascendencia.
Relata la lucha más profunda del hombre por liberarse de esas ataduras que le alejan de conocer la verdadera libertad y que con esfuerzos considerables, va siendo capaz de descubrir que lo que nos hace verdaderamente libres y humanos es la capacidad de amar y de ver en el rostro de quien se ama, un destello de la mirada misericordiosa de Dios.
Con una espectacular fotografía y aportaciones actorales sorprendentes, “Los Miserables” es una película que no te puedes perder.