Aguascalientes, Ags.-
Lamentablemente muchos no aprendemos a vivir sin malos hábitos alimenticios, aquellos que solamente deterioran nuestra salud. Uno de los más comunes y dañinos es el consumo excesivo de sal en la comida, y es que a algunos se nos ha hecho costumbre ponerle primero “un poco” de este condimento y después dar el bocado; lo peor es que al hacerlo con frecuencia nos acercamos más y más a malestares o peor aún, a la muerte.
Estudios señalan que el consumo excesivo de sal es causante de accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas, problemas en la presión arterial y renales, por lo tanto, todo puede acabar en consecuencias fatales.
La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA por sus siglas en inglés) sugiere que las personas limiten su ingesta de sodio a no más de mil 500 miligramos diarios. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, aconseja un límite de cinco cuando en México se consumen 11 gramos diariamente.
El cardiólogo Carlos Medrano Duarte, miembro de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM) asegura que la sal es un elemento necesario en la alimentación, pero que el organismo humano sólo necesita cantidades muy pequeñas. “La sal está en todos lados, principalmente en la comida procesada y de ello no todos somos conscientes. La encontramos en carnes frías, embutidos, pan, quesos, en todas partes y por ello no es tan sencillo llevar un control, lo que sí debemos es no utilizar el salero en estos casos”.
El especialista precisa que el alto consumo de sal es causante de hipertensión arterial, una enfermedad muy común en nuestro país. “Ésta hace que nuestras arterias, al transportar la sangre, pierdan elasticidad; también se vuelven rígidas, lo cual repercute en el funcionamiento del corazón favoreciendo enfermedades como infartos o insuficiencia cardiaca; y también daña los riñones y otros órganos”.
Medrano Duarte menciona que en los países occidentalizados se tiende a utilizar más sal. “Para todo la usamos. Le ponemos hasta a los alimentos que ya vienen preparados con ella. Su consumo alto también se ha visto relacionado con cáncer de estómago y problemas en los huesos, pues al tener la presión alta se pierden grandes cantidades de calcio, lo que provoca osteoporosis. Es una malestar que te lleva a otro”.
Cabe señalar que ante la cifra alta de hipertensos en la Ciudad de México, en la primer semana del pasado mes de abril, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) puso en marcha la campaña “Menos sal, más Salud”, la cual consiste en que los restaurantes retiren los saleros de las mesas como una medida para llamar la atención de los habitantes sobre las consecuencias para la salud del abuso del sodio.
Por su lado, Armando Ahued, titular de la Secretaría de Salud, exhortó a los representantes de la industria alimentaria mexicana para que se sumen a la campaña de prevención de la hipertensión, a través de la disminución de sal en los platillos que ofrecen. También hizo un llamado a las amas de casa para que retiren los saleros de la mesas de sus hogares ya que sus detonantes son la principal causa de muerte en personas mayores de 60 años en nuestro país y en el mundo, y son la segunda causa en personas de 15 a 59 años de edad.
Es preciso decir que estas medidas de conciencia ya se han realizado en otros países como en Argentina, Estados Unidos e Inglaterra.
Tips al momento de hacer tu despensa, para disminuir la compra de alimentos altos en sal
- Llena el carrito de verduras, frutas, frijoles y guisantes, alimentos naturalmente bajos en sodio. Lo mejor es comprarlos frescos, pero las opciones congeladas y secas también son buenas.
- Si compras frutas enlatadas, asegúrate de que están empacadas en su jugo o en agua. Lee las etiquetas.
- Si compras verduras o frijoles enlatados, fíjate que la etiqueta diga “bajo en sodio”, “sodio reducido” o “sin sal añadida”.
- Compara la cantidad de sodio en las diferentes marcas de pan, sopas y comidas congeladas. Escoge las que tengan menos sodio.
- Evita o limita los alimentos procesados, especialmente los que contienen sal, están ahumados o curados, como los “hot dogs”, el tocino y los cortes de carnes frías.
- Cuidado con los cereales. Algunos tienen una gran cantidad de sodio. Checa la etiqueta.
- Cuando compres sopas de lata (que suelen contener mucha sal), busca las que son bajas en sodio. Lo mismo ocurre con las salsas de espaguetis en conserva.
Por tu salud, trata de consumirla menos, aleja los saleros de la mesa y no le pongas más sal a lo que ya viene sazonado con ella. Recuerda que a la larga llegan las consecuencias y entre más pronto prevengas mejor.