Aguascalientes, Ags.- El año pasado, el sector salud registró en Aguascalientes 301 mil 292 padecimientos infecciosos del aparato digestivo. Ello equivale a que se hubiera enfermado el 25% de la población del estado.
Entre estas enfermedades están comprendías la amebiasis, la disentería, la fiebre tifoidea, la paratifoidea, las intoxicaciones alimentarias por bacteria, los males intestinales por protozoos, la diarrea y la gastroenteritis de origen infeccioso y los padecimientos intestinales víricos.
Según estudios de la Universidad Autónoma de México (UNAM), a nivel nacional las enfermedades infecciosas intestinales figuran entre las primeras 20 causas de mortalidad general. Y el 90% de los padecimientos son virales y están asociados a la época de calor, cuando las condiciones climáticas originan que los alimentos y las aguas se contaminen con más facilidad.
Cuando la infección es aguda, la persona pierde cantidades importantes de líquidos y sales, y de no ser tratada de manera adecuada, corre el riesgo de fallecer.
Después de Aguascalientes, las entidades del país con las tasas más altas son Tabasco, Durango y Nayarit, con 23 casos por cada 100 habitantes. Las incidencias más bajas son el 12% de Baja California, estado de México, Puebla y Veracruz.
Los estados vecinos a Aguascalientes registraron el año las siguientes tasas por cada 100 habitantes: Guanajuato y Jalisco, con 14 cada uno; San Luis Potosí, 16; y Zacatecas, 22.
Precauciones en la temporada de calor
Ante la proximidad del calor, la Secretaría de Salud recomienda hacer un manejo higiénico de los alimentos y emplear agua potable para beber y en la preparación de alimentos. También sugiere lavar y desinfectar los vegetales y mantener en refrigeración a una temperatura máxima de 7 grados centígrados los lácteos, cárnicos y pescados.
También hay que evitar que los productos crudos, como carnes, pescados y vegetales, estén encima de los alimentos listos para consumo, entre ellos los quesos, jamón y platillos preparados.
Cuando se descongelen los alimentos, el proceso debe efectuarse en el refrigerador, por cocción o en el microondas, y no a temperatura ambiente. Y por ningún motivo deben volverse a congelar los alimentos que ya han sido descongelados.
Y cuando la persona tengan diarrea, vómitos o dolores en el abdomen, jamás autorecetarse sino acudir al médico.