200x2
Aguascalientes

 

 
 
 
 
 
 
10
INICIO Enviar comentario Imprimir
Tweet  
Compartir
Linkedin
 
Los pros y contras del anonimato en Internet
  • Fernando Pascual
2013-02-25

23

Junto a las ventajas de publicar datos personales en la Red, están los peligros por el uso incorrecto del anonimato.

Aguascalientes, Ags.- El anonimato en Internet tiene sus desventajas y sus ventajas, sus peligros y sus beneficios.

Ofrecer una reflexión exhaustiva sobre el tema, resulta difícil y complejo, por lo que nos fijamos ahora en algunas ventajas, sin olvidar, junto a las mismas, la posibilidad de peligros y deformidades que aparecen desde un uso incorrecto del anonimato.

Hay que recordar, como premisa, que existen dos (o tal vez más) niveles de anonimato. Uno es el anonimato completo, donde se interviene simplemente como “anónimo” o desde un “IP” más o menos variable.

Otro es el anonimato bajo pseudónimo, que puede, al menos en principio, orientarse a la búsqueda de una cierta continuidad en las participaciones. Este segundo nivel de anonimato puede ser vulnerable cuando otro usuario, por error o con cierta malicia, usurpa el propio “nickname”, si bien existen a veces modos más o menos eficaces para garantizar que bajo un pseudónimo sólo pueda intervenir siempre la misma persona.

Se use una u otra forma de anonimato, veamos ahora algunas de sus ventajas.

La primera ventaja es bastante evidente: con el anonimato uno protege su propia intimidad. Entrar en un foro, en un chat, o en la página de un periódico y poner datos personales tiene sus peligros.

En cambio, participar en cualquier página con un “nickname” da una cierta sensación de seguridad: hablo simplemente en cuanto ser humano, al mismo tiempo que custodio mi propia vida personal y familiar.

Lo anterior, desde luego, es correcto si uno busca objetivos buenos; si pretende, por ejemplo, dialogar sanamente con otros, discutir sobre temas de interés, ofrecer datos o imágenes, enriquecer páginas interactivas (como Wikipedia), etcétera.

En cambio, resulta claramente reprobable usar el anonimato para el mal, o incluso para delitos punibles por la ley, como cuando se promueven calumnias o se incita a acciones injustas, fuera de todo respeto a los derechos humanos fundamentales.

La segunda ventaja nace del mismo contexto en el que funciona Internet: si ya existen muchos usuarios anónimos, entrar en una página de forma anónima permite colocarse al mismo nivel de quienes han optado por esta forma de participación.

Es cierto que hay lugares donde en un debate participan usuarios anónimos, usuarios que escriben desde sus nombres y apellidos verdaderos (al menos en teoría), y quizá algunos que escriben desde nombres falsos.

Por eso no es extraño que algunos participantes sienten cierta desconfianza ante los “anónimos” y privilegian las participaciones firmadas con nombre y apellidos.

Sin embargo, hay que recordarlo, no todas las firmas son verídicas, ni resulta fácil garantizar que un participante posea la identidad que dice poseer. Por lo mismo, el usuario anónimo puede llegar a tener la misma honestidad (o incluso mayor) que quien interviene bajo una firma no verificable.

Y, desde luego, es mucho más honesto que quien usurpa, engañosamente, los datos de una persona concreta.

Una tercera ventaja, que está íntimamente unida a las que acabamos de señalar, consiste en poder participar con una mayor libertad. Lo que se escribe bajo anonimato no está condicionado por la imagen con la que uno suele aparecer (o suele ser juzgado) cuando se mueve ante otros con su nombre y apellidos.

En otras palabras, la máscara del anonimato permite sacar a la luz dimensiones de la propia personalidad y pensamientos que a veces uno no consigue manifestar ante otros en el trato cotidiano.

Esto, desde luego, también tiene sus desventajas. Ya más de alguna vez algún político, bajo su nickname, habrá criticado fuertemente las decisiones del secretario general de su partido, mientras en la “vida real” aplaude servilmente todo lo que propone su jefe de filas.

Sin embargo, este modo hipócrita de comportarse, que generalmente es fuertemente rechazado por muchos, no tiene su origen en el anonimato, sino precisamente en la vida real.

De modo casi paradójico, lo que algunos piensan verdaderamente sale a la luz tras la protección de un pseudónimo, mientras que fuera de tal protección no pocos adoptan posiciones falsas que merecen, esas sí, una adecuada condena por parte de la propia conciencia y de los auténticos amigos.

Tras estas reflexiones, desde luego insuficientes y provisionales, podemos intuir que muchas veces el anonimato tiene sus ventajas, y que un mal uso del mismo tiene sus raíces en la situación personal desde la que cada uno participa en Internet.

En efecto: si la conciencia está ofuscada, si nos dejamos arrastrar por intereses mezquinos, actuaremos mal en Internet, con o sin anonimato.

En cambio, si tenemos la conciencia en paz, si vivimos según principios buenos, si amamos la justicia y la verdad, es posible intervenir correctamente en Internet, sea que usemos nuestro nombre real, sea que optemos por hacerlo con la ayuda del anonimato.

 
Reproducido con autorización de yoinfluyo
 

SÍGANOS EN...
twitter
Facebook
Linkedin
 
 
10
Busque aquí productos y
servicios en México
 

La opinión y comentarios manifestados son responsabilidad de quien los emite, y no reflejan necesariamente el pensamiento de DESDElare ni de sus editores.

 

desdelared.com.mx

4

3

2

1

Desarrollo: Desde Aguascalientes, S.A. de C.V...

© Para la reproducción parcial o total de DESDELARED.COM.MX, en cualquier medio, se requiere citar la fuente.
DESDElared. Periódico de Aguascalientes con noticias diarias por Internet