Aguascalientes, Ags.-
Nunca es agradable dar malas noticias pero sin duda recibirlas es aún peor. Una muerte, accidente, despido laboral, enfermedad o infidelidad podrían ser las más impactantes y difíciles de “digerir”, por ello es importante estar preparados para asimilarlas lo menos doloroso o preocupante posible.
Para la mayoría, no es sencillo recibir malas noticias aunque las esperen. Especialistas recomiendan que por más grave que sea el problema, lo mejor es buscar planes alternativos y enfrentar cualquier situación para así continuar con una vida sana y firme a pesar de las adversidades.
Un estudio realizado por investigadores en “PLoS One” en Canadá reunió informes de periódico sobre noticias negativas, incluidos accidentes y asesinatos, así como historias neutrales como estrenos de películas. Los hombres y las mujeres leyeron tanto las noticias negativas como las neutrales y después fueron sometidos a pruebas científicas de estrés.
El resultado fue que las malas noticias relacionadas con muertes o accidentes parecen alterar más a las mujeres, quienes respondieron con grandes niveles de angustia y estrés.
Edith Luna Álvarez, psicoanalista en Psicología para Todos, mencionó que lo único que podemos hacer después de caer es levantarnos. “Todos podemos recibir malas noticias; lo importante es saber enfrentarlas y no dejarse vencer; el estado de ánimo es un punto muy importante para salir adelante, y tener el apoyo de terceros también se requiere”.
La especialista comentó que la gravedad de los problemas están a consideración de quien los vive. “Hay quienes se ven muy dañados por la muerte de su mascota, y es cuando muchos juzgan el sufrimiento sin saber lo grave que es para la persona en duelo; otros se ven en un túnel sin salida cuando están en problemas de deudas y lamentablemente por debilidad se deprimen y no afrontan la situación; existen muchos ejemplos, pero lo importante es ver para adelante y recibir el apoyo de todo aquel que te lo ofrece”.
Luna Álvarez aseguró que si la mala noticia es demasiado fuerte, es importante sacar el dolor, “que no te dé pena desahogarte; es sano demostrar que te afecta y vaciarte de duelo. Lo importante es que ya después de haber expulsado esa sensación amarga veas la salida y comiences hacia a delante”.
Tres principios claves ante cualquier situación negativa
Aceptar la realidad
Poder ver y aceptar nuestra realidad es el primer paso para gestar conductas resilientes (ser capaces de sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas).
Las personas que tienden a evadir las situaciones conflictivas -negándolas o racionalizándolas- o elaboran la falsa creencia que pensando en otra cosa el problema se desvanece, no son resilientes.
Sentido de trascendencia
El sentido de trascendencia puede hacer la diferencia a la hora de vincularnos con los problemas. Reemplazar el “por qué a mí” por el “para qué” supone un cambio de paradigma personal: correrme del papel de víctima y vivir cada situación conflictiva como una posibilidad de aprender.
Flexibilidad e innovación
Los sujetos resilientes tienen una gran capacidad de innovación. No tienen miedo a improvisar, lo cual es crear algo nuevo con los recursos que tenemos a la mano, y para ello se necesita de flexibilidad mental.
Ante una mala noticia nadie escapa, por ello es importante saber enfrentarlas para así salir delante de los problemas y no dejarse hundir por más fuerte que lo sea. |