200x2

La información y comentarios manifestados son responsabilidad de quien los emite, y no reflejan necesariamente el pensamiento de
DESDElared, ni de sus editores.

 
 
 
 
 
 
10
IR A PAGINA DE INICIO
Enviar comentario Imprimir Buscar en DESDElared
COMPARTIR
 
Compartir
Linkedin
Nacen, son reclutados, matan y mueren: narconiños
  • Alejandro Ledesma Solórzano
2012-08-02

Aguascalientes, Ags.- Claro está que el crimen organizado se ha convertido en un verdadero cáncer que en batalla de su cura millares de civiles han muerto en el país; a raíz de este mal, una serie de problemas se desataron en la sociedad mexicana, ejemplo de ello son los niños quienes cada día muestran más “interés” o son obligados a participar en actos delictivos.

En México de 30 a 50 mil menores están involucrados con la delincuencia organizada, de acuerdo con organizaciones de protección a la infancia, la creación de un sistema de justicia para adolecentes está paralizada, pues a nivel federal operará hasta 2014 y lo avances en las entidades son nulos.


De acuerdo con Roberto García Salgado, profesor de la Escuela Nacional de Trabajo Social en la UNAM, en su documento dedicado a la Infancia y Conflicto Armado en México, 10 mil niños han quedado huérfanos como resultado de la violencia que se vive en el país, 160 mil desplazados determinados por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y un aproximado de 23 mil jóvenes han sido reclutados por el crimen organizado.

Según el documento realizado el pasado 2010 y titulado “Informe alternativo sobre el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos armados”, unos 30 mil niños de ambos sexos, de entre nueve y 17 años, son explotados por los grupos criminales de diversas formas, y están involucrados en unos 22 tipos de delitos que van desde el tráfico de droga, hasta secuestro y trata de personas, extorsiones, contrabando y piratería.

“A partir de los 9-10 años, los niños y las niñas se involucran en delitos, sobre todo en la trata de personas; los más pequeños son utilizados para vigilar o informar, también se les usa para abordar los trenes y monitorear la cantidad de migrantes que llegan cada día”, detalla dicho informe.

Además, según este documento presentado ante el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, a partir de los 12 años los pequeños son utilizados para cuidar casas de seguridad y controlar que no se escapen las víctimas secuestradas y levantadas, “los más grandes, a partir de los 16 años, trabajan en ejercicios más violentos, como los secuestros, asesinatos y todos portan armas”.

Las cifras son alarmantes, pues habría unos 24 mil menores incorporados al cártel de Sinaloa, más de 17 mil con Los Zetas y unos 7 mil 500 con La Familia Michoacana, es decir casi 50 mil niños y adolescentes.

Los datos señalan que si la estrategia planteada para luchar contra el crimen organizado y la inseguridad fuera exitosa y el empleo de miles de tropas fuera suficiente para tal fin, los niveles de violencia y asesinatos deberían haber disminuido sistemáticamente por lo tanto la población debería sentirse más segura.

Aunque muchos no lo quieren ver el narcotráfico está teniendo un impacto cultural sobre niños y niñas, ya que incluso la identidad cultural de muchos de ellos se está transformando como en admirar y querer ser como los líderes más famosos de determinados cárteles, esto se puede ver en como cantan narco corridos, utilizan ropa característica y hablan un lenguaje que parece en clave, por ejemplo el llamado “Movimiento Alterado” que cada vez cobra mayor popularidad.

Especialistas en el tema como José Manuel Valenzuela Arce, doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Sociología por El Colegio de México, considera que “las figuras que representan la dimensión ética de la sociedad se encuentran deterioradas y no hay una correspondencia entre los valores éticos y el reconocimiento social, en los ojos de muchos niños y niñas no hay diferencia cualitativa entre el policía y el narcotraficante”.

En entrevista para el informe citado, Valenzuela Arce indicó que esta falta de opciones, sobre todo en términos de educación y empleo, se encuentra reflejada y confirmada en dos encuestas a nivel nacional, la Encuesta del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sobre los niños, niñas y jóvenes que ni estudian ni trabajan en el país.

Esas encuestas señalan que son alrededor de un millón y medio los niños desde los cinco hasta los 17 años que no estudian ni trabajan y cerca de 7 millones 800 mil jóvenes desde los 12 hasta los 29 años también que no estudian ni trabajan, “esa población es presa fácil del narcotráfico y la delincuencia organizada”.

Entre otras entrevistas para el informe, organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema, así como especialistas de la academia mexicana, describen un panorama inquietante del involucramiento de niños y niñas al crimen organizado.

Cuando se habla de delincuencia organizada en México, es muy importante distinguir entre pandillas locales y pandillas transnacionales, que son mucho más organizadas y trabajan en conjunto con los principales cárteles del narcotráfico. Muchas veces, las bandas y pandillas locales no están involucradas en el crimen organizado trasnacional, y sólo quieren controlar su territorio.

La pandilla local es normalmente la manera más sencilla para niños y niñas de entrar en interacción sistemática con el crimen organizado. En ese caso, el rol principal de los pequeños se limita al narco-menudeo, a la protección de las actividades que realizan las organizaciones criminales, y no se puede realmente hablar de membrecía.

Se habla de membrecía en un grupo criminal, cuando esos niños y niñas se incorporan a la base operativa de pandillas trasnacionales, que trabajan con y por los cárteles del narcotráfico. Por ejemplo, es conocido que la Mara Salvatrucha está operando con Los Zetas y unos 35 mil niños, niñas y jóvenes están involucrados, mientras que la M18 está operando con el cártel de Sinaloa y enrola alrededor de ocho mil niños, niñas y jóvenes.

No existen datos duros sobre los números ni tipos de delitos cometidos por las pandillas, sea local o transnacional.

Por su lado, Carlos Astudillo, director de “Cultura humanista”, en entrevista con yoinfluyo.com comentó que el problema de los menores vinculados al crimen organizado es una situación compleja que debe abordarse por todos lo sectores de la sociedad. Además indicó que los primeros en intervenir deben ser los familiares quienes tienen la tarea de prevenir, “debe hacerse una labor de concientización por parte de los padres en relación con los deberes que tienen con sus hijos”.

También recomendó la solidaridad social con el fin de aplicar redes de protección privada, social o comunitaria y así cuidar a los niños para no ser reclutados por el crimen organizado o cualquier tipo de pandilla.

El especialista mencionó que la autoridad también tiene su gran responsabilidad la cual es incidir sobre todo en el combate a la delincuencia y a las mafias que involucran a los niños en las actividades ilegales, “en este sentido tiene que haber una labor permanente y constante en el combate que abata la impunidad donde el crimen tiene que ser una actividad con consecuencias negativas para quienes participan en ella”.

El tema es alarmante y preocupante, un asunto que debe ocupar a Estado y sociedad; no podemos permanecer inmunes ante una realidad creciente que nos afecta a todos. El gobierno debe implementar mejores políticas públicas para la protección de menores y nosotros debemos exigir que se cumplan.

Reproducido con autorización de www.yoinfluyo.com

SÍGANOS EN...
twitter
Facebook
 
Busque aquí productos y
servicios en México
 
 
 

desdelared.com.mx

4

3

2

1

Desarrollo: Desde Aguascalientes, S.A. de C.V...

© Para la reproducción parcial o total de DESDELARED.COM.MX, en cualquier medio, se requiere citar la fuente.
DESDElared. Periódico de Aguascalientes con noticias diarias por Internet