Países desarrollados flexibilizan la vestimenta
de empleados y funcionarios
- Permite mayor comodidad que se traduce en mejor atención
- Y además ahorra en verano el uso del aire acondicionado
Aguascalientes, Ags.- Los aparadores y los maniquíes en las tiendas de Japón aún no exhiben los modelos de verano, pero a juzgar por las pasarelas de moda y las experiencias del año pasado, los habitantes del país del Sol Naciente pudieran volverse un tanto cuanto informales, al menos en lo que hace a su vestimenta.
Ya en el 2011, algunas compañías y hasta oficinas públicas comenzaron a verse menos estrictas por lo que se refiere al modo de vestir de sus directivos y funcionarios: en lugar de exigirles el tradicional atuendo de traje y corbata, se mostraron un tanto permisivos para que acudan a los centros de trabajo con una vestimenta más informal, aunque sin llegar a los extremos.
Y así, las camisas de manga larga y cuello, los pantalones de gabardina y las chamarras ligeras comenzarán a verse este verano, primero en las tiendas y semanas después en los despachos de compañías y en las oficinas públicas.
Todo ello forma parte de un esquema para cumplir un objetivo: ahorrar energía que se consume en los equipos de aire acondicionado durante la temporada invernal. Pero para ello se requiere de un cambio de mentalidad que implica años y constancia en la promoción.
Pero la informalidad en el vestir en Japón está lejos de convertirse en una desfachatez plena, ya que no se admiten desde luego ropa tropical ni pantalones de mezclilla. Esto, porque hasta en la informalidad hay clases.
Japón no está solo en esta cruzada. Desde hace años, algunas empresas norteamericanas y canadienses mantienen la costumbre de permitir que algún día de la semana (generalmente los viernes), sus funcionarios y hasta ejecutivos acudan a trabajar en una vestimenta “casual”, ya que permite trabajar de manera más cómoda, aporta una mayor productividad y da a las personas la sensación de que el fin de semana ya comenzó.
Y claro, siempre hay alguien que se va al extremo. En este tema pudieran ser las empresas del sector de telecomunicaciones, especialmente en California, que no tienen reglamentación respecto al modo de vestir de sus colaboradores en horas de trabajo.
La buena atención y la eficiencia no se logran solamente con usar traje y corbata, y para comprobarlo basta con ver en México algunas de nuestras oficinas públicas y de empresas paraestatales.