Hay datos que proporcionamos por Internet acerca de nosotros y de nuestra vida, que no nos atreveríamos a dárselos a una persona cara a cara. Sin embargo, lo hacemos fácilmente a desconocidos que pueden hacer un mal uso de la información, nos dice el Maestro Héctor Guillermo Muñoz, recién llegado de Europa donde hizo una Maestría en Negocio y Derecho de las Telecomunicaciones, Internet y Audiovisual.
El uso de Internet y de las nuevas tecnologías de comunicación tiene muchas implicaciones legales que nos afectan, y que aceptamos sin leer las condiciones que nos ponen y que de hecho nos comprometen.
Aún en el caso de particulares, las nuevas tecnologías de las comunicaciones implican que los usuarios entiendan y acepten a lo que se comprometen con el hecho de instalar un programa o bajar música de sitios no legales.
El maestro Muñoz da un ejemplo: en la letra pequeña, algunos de los servicios de los conocidos como “redes sociales” establecen que el usuario acepta el hecho de que la información proporcionada por él pueda ser usada por la compañía prestadora del servicio.
Cuando proporcionamos datos hasta cierto punto confidenciales de nuestra persona, como dar dirección y teléfono, niveles de ingreso, alguna información de los bienes de que se dispone, de la casa que se habita y de las personas que integran la familia a una empresa que pueda hacer uso indebido, esa información pudiera llegar a delincuentes o extorsionadores, con el riesgo que ello implica.
Las descargas de música son un delito
Tal vez sin que el padre de familia lo sepa, en ocasiones los hijos descargan archivos de música de un sitio que no paga derechos a sus autores y ejecutantes. Y eso, comenta, es un delito que puede dar origen a sanciones y demandas por parte de quien se sienta afectado.
Aunque en México no se han emprendido en masa acciones legales contra este tipo de descargas, el delito está ahí y falta solamente que los afectados se decidan a emprender acción legal contra quines evaden el pago de los derechos de autor y otros equivalentes. "A medida que se generalice en el país la existencia de compañías que cobran por las descargas de archivos musicales de la red, habrá una mayor decisión de emprender acciones legales contra quienes evadan el pago a quien legalmente le corresponda".
Rama del derecho poco explotada y con gran demanda de trabajo
Los estudiantes de Derecho no tienen por qué enfocarse a las áreas más conocidas de la carrera y que están saturadas o muy competidas profesionalmente, ya que hay grandes posibilidades de desarrollo profesional para abogados especialistas en el derecho que norma este tipo de actividades de comunicación recientemente desarrolladas como las electrónicas y por Internet.
Héctor Guillermo Muñoz fue enviado por la Universidad Panamericana Campus Bonaterra a Madrid para estudiar en el Instituto de Estudios Bursátiles, avalado por la Universidad Complutense, para realizar la Maestría. La UP Bonaterra considera que los profesionales del Derecho deben incrementar los estudios especializados en Derecho de los negocios de nueva tecnología. |