Aguascalientes, Ags.- El Rector de la Universidad Cuauhtémoc Campus Aguascalientes, Maestro Juan Camilo Mesa Jaramillo, dictó ayer la conferencia “I am what I decide” a cientos de jóvenes que participaron en la Feria Profesiongráfica que una vez más tuvo lugar en la ciudad de León, Guanajuato, y que reunió a jóvenes de bachilleratos públicos y privados.
A continuación, resumimos el contenido de la conferencia, en la que presentó un panorama de la realidad que viven los jóvenes y el mundo, pero sobre todo, los motivó a que sus decisiones sean acertadas, pues de ellas depende en gran parte el rumbo de sus vidas, y por tanto, la búsqueda de su felicidad.
Un mundo que parece ser irracional
Vivimos en un mundo que parece ser irracional, pues talamos cada día un promedio de 25 mil hectáreas de bosques, que equivalen casi al área que ocupan la ciudad de París y su zona metropolitana. Además, 2 millones de personas mueren al año por problemas de contaminación y el hielo polar se derrite a un ritmo de 9% cada diez años. Y por si eso no fuera poco, mil millones de personas no tienen acceso al agua potable y tres mil millones carecen de un servicio adecuado de saneamiento.
Esa irracionalidad también está presente en la zona Bajío de México, que a pesar de sufrir escasez de agua, tiene un consumo promedio más alto que la media nacional.
Y si son irracionales esas realidades, también lo es el contraste entre la riqueza excesiva de algunos pocos y la pobreza extrema de millones de personas. En el mundo, hay 1,020 millones de personas que padecen hambre a diario; son 40 millones más que en el año 2007. Pero mientas los países desarrollados apoyan con 100 mil millones de dólares el combate de la pobreza, gastan 13 veces más en armas y soldados.
Como realidades irracionales tambíen están las drogas que consumen muchos jóvenes. Tan sólo en Aguascalientes, 7 de cada 10 jóvenes reconocen que las han probado al menos un vez. Qué decir del alcoholismo; de los divorcios, muchos de los cuales originan severos problemas psicológicos en los hijos; la ortorexia, esto es, la obsesión por comer sano; la anorexia, que han sufrido 5 de cada 10 jóvenes universitarios; y la bulimia, que no es exclusiva de las mujeres, pues la han
sufrido 48% de los hombres.
Si a todo ello se agrega que la mayoría de los medios de comunicación bombardean a diario a los jóvenes con mensajes que insisten en que para lograr el éxito hay que ser ricos, guapos y muy delgados, se comprende por qué algunos acaban creyendo que los excesos no son tan malos.
Mi vida es una decisión
Para no verse envuelto en la irracionalidad que parece predominar a su alrededor, el joven debe caer en la cuenta que su vida es una decisión propia, y por lo mismo, cada día deberá responder a preguntas como: ¿me alimento bien o no?, ¿me levanto temprano o no? ¿ingiero alcohol sin control o no?, ¿me drogo o no? ¿ayudo a los demás o no? ¿dedico tiempo a mi familia o no? ¿estudio o no?
Si el joven comprende además que está en este mundo para resolver problemas que lo llevan a avanzar espiritualmente, entonces entrará en un proceso de desarrollo y de crecimiento que sólo logrará si está en paz con lo que le rodea, llámese “gente” o “naturaleza”.
En otras palabras, la verdadera búsqueda de la vida es decidir ser feliz. Y entre lo que puede hacer el joven para lograrlo es divertirse pero con responsabilidad, verse bien pero sin afectar la salud, vivir bien a través del esfuerzo y estar en paz por medio de la entrega a los demás.
Pero si las situaciones para el joven no llegan a ser como las quiere, entonces hay que buscar lo positivo de las circunstancias, no rendirse y emprender un nuevo camino, siempre, con alegría.
Seríamos felices si aceptáramos que el éxito en la vida es poder llegar a casa, sentarse y reflexionar sobre la existencia personal y saber que se tiene todo... problemas sí y puede ser que muchos y graves, pero cuando la persona es el actor de su vida entonces puede resolverlos o al menos intentarlo.
En resumen, hay que poner la mira en que en la vida diaria quede siempre la satisfacción de la lucha por mejorar, valorar, sumar y nunca restar.




