Aguascalientes, Ags.- Son recuerdos de niñez: su tía “La China”, hermana de su papá, que fue líderesa priista local aunque nunca dirigente del partido; muy apreciada por el gobernador Barberena y por Armando López Campa; pero además, fan de Lorena Martínez, hoy directora del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA).
Otro recuerdo de infancia: su mamá, que en aquellos años hacía proselitismo por el partido blanquiazul, por el que finalmente ella se decantó cuando estudiaba la preparatoria y al que se afilió en el año 1997. Carmen Lucía Franco la invitó a la campaña de Alfredo, el “Mosco” Reyes, quien fuera el primer alcalde panista de Aguascalientes.
Desde aquellos años, mediados de la década de 1990, Alma Hilda Medina Macías, hoy diputada en el Congreso de Aguascalientes, ha ocupado cargos legislativos federales, ha encabezado dependencias federales y municipales, sin dejar de atender las responsabilidades dentro de su partido.
“Siempre he votado por el PAN”, dijo en Café Político, antes de hacer un recuento de las muchas mujeres y hombres que desde este partido fueron oposición antes de hacerse con la Presidencia de la República con el triunfo de Vicente Fox. De ellas y ellos se expresó con estas palabras: “personas con muchos ideales”.
Alma Hilda está convencida de que los partidos políticos deben conservar y defender su ideología, lo que no impide que lleguen a negociaciones y acuerdos. “Hoy, México requiere que se convoque a los ciudadanos. México nos necesita a todos. Más allá de opinar si un Presidente está haciendo bien las cosas o no, hoy México necesita a todos los ciudadanos”.
Otra de sus certezas es que los gobiernos tienen la responsabilidad social y moral de ayudar a los que menos tienen, “pero no puede ser a costa del desarrollo”. Y agrega: “El dinero gratis y mal aplicado es lo más caro para el país”.
Esta mujer, madre de dos hijas, manifiesta su respeto a los militares, y centra la atención en cómo se les han asignado cuantiosos recursos, y en que su función no es construir obra pública. “Las cuentas no dan”, dice.
Y vuelve al tema de la participación de los mexicanos: “este país no puede ser la voz de un solo hombre… Los ciudadanos tienen que salir, pero no solo los empresarios, los profesionistas, la clase media, sino también los políticos de renombre ya retirados".
Desea que los liderazgos de antaño se sienten a dialogar para trabajar por México y lleguen a acuerdos, y reconoce que a la oposición no le es sencillo comunicar lo que México requiere cuando todos los días un hombre toma el micrófono para hablar por dos horas. En este punto es tajante: los partidos han tenido la culpa de que haya personas que crean todo lo que él dice.
Quien lleva décadas en la política y como funcionaria, no mordió el anzuelo que un consultor político experimentado le tendió varias veces en el sentido de que vivimos un momento en que parece que no hay oposición. Esto no le impidió pronunciarse porque se dignifique la política, “Creo que hay buenos políticos, y que se puede vivir de la política caminando con la frente en alto”.
Tiene como uno de sus propósitos el de vivir toda su vida en Aguascalientes, y expresa que sus acciones se guían de cara a un objetivo: “para mí no hay cosa más importante que caminar tranquila por la calle”.
Alma Hilda lo dice sin dudar: “La soberbia y los aduladores” son lo más peligroso para un político.
Ella confía en que viene una nueva camada de personas en los partidos, aunque reconoció que hoy por hoy están dadas las condiciones para que los de oposición caminen juntos. “Hay gente muy valiosa” en cada uno de los partidos.
No con nostalgia, pero sí como un buen recuerdo permanecen en ella los siete años en que estuvo fuera de la política, mientras criaba a dos hijas. “A veces la intensidad del trabajo público te distrae de cosas que siempre van a estar aquí, como la familia”.
Qué viene para ti, qué deseas para ti, fue una de las preguntas que se le plantearon: “Deseo seguir estando en donde me toque estar, pero trabajar por la gente… También me gusta hacer labor social… Me gustaría tener otra representación, pero para ello hay que trabajar, pues las cosas no se dan en maceta… Conozco al estado de Aguascalientes, y el tema de gestión es algo que me gusta mucho”.
Quien ha visto en otras personas que “a veces el poder es mal consejero”, tiene claro que debe seguir preparándose, y sobre todo, que hay que exhortar a la gente a involucrarse más, a exigir más.
Acerca de una de las responsabilidades del puesto que hoy desempeña, la diputada Alma Hilda Medina Macías reconoce que es complicado el asunto del agua, y por eso, dijo, "tenemos que prepararnos para tomar la mejor decisión".
Al terminar la sesión del Café Político, animó a construir de aquí al 24.
La entrevista que a la diputada Alma Hilda Medina Macías hizo el Socio Director en Consultor Político, Sergio Torres Nafarrate, puede ser vista aquí.








