Nos hemos acostumbrado a ver máquinas expendedoras de refrescos, de dulces y de todo tipo de refrigerios, sobre todo en edificios públicos. ¿Pero cuál sería su reacción si alguien le dijera que en esas máquinas también se puede obtener comida fresca para llevar a casa y cocinarla?
Una empresa china lanzó un proyecto experimental en el transporte subterráneo de la ciudad de Nanjing para conocer la respuesta de la gente. Por lo pronto, la idea ha sido bien acogida.
En los pasillos del metro de Nanjing fueron colocadas máquinas expendedoras con cangrejos vivos. Las personas tienen la alternativa de seleccionarlos en diferentes tamaños, sea machos o hembras, pues parece ser que para el paladar chino no tienen el mismo sabor unos que otras.
Los cangrejos se venden a un precio de entre 2 y 7 dólares, y resultan así más baratos que los disponibles en los supermercados.
La gente que usa este medio de transporte aplaude la idea de disponer de alimento frescos mediante máquinas expendedoras automáticas, pues les facilita la vida al no tener que ir a un mercado o supermercado para comprar alimentos frescos, como los cangrejos, que para los chinos son un platillo suculento.
Si le interesa conocer más, dar click aquí o en la imagen. |