Actualmente, las instalaciones de unas 20 plantas cerveceras están en proceso de reconvertirse en conjuntos habitacionales en ciudades como Hamburgo, Frankfort, Munich, Berlín y otras.
En Berlín, una antigua cervecería, además de tener una zona habitacional, contempla locales con diversos usos. La construcción de ladrillo rojo edificada hace más de un siglo, alberga ahora a comercios, bares, restaurantes y hasta una sala de cine que tienen gran afluencia de clientes y dan vida a una zona que estuvo abandonada por años y que gracias a las ventajas fiscales dispuestas, vuelven a ser atractivas para habitar y para visitar. |