Recientemente, la revista Forbes publicó una lista de los trabajos y profesiones que son más gratificantes para quien las desempeña, aunque hay que advertir que no siempre esas ocupaciones son las que mejor pagan por ejercerla.
La primera de ellas es la de sacerdote. Tanto si se trata de un sacerdote católico como de un ministro protestante (ya que el estudio fue realizado en los Estados Unidos), la satisfacción que proporciona su ejercicio no va en relación directa con el ingreso que recibe, más bien al contrario: aportan gran satisfacción a pesar del bajo sueldo que se recibe.
Después de los sacerdotes, las profesiones que gratifican en mayor medida a quienes las ejercen son las de escritor, maestro, bombero, psicólogo y el desarrollo de algún tipo de arte (pintura, escultura, música).
Para esas personas es preferible hacer lo que les gusta y lo que les llena de satisfacción antes que elegir un trabajo bien remunerado pero que no les satisface o no les hace felices.
Ni hablar, no se puede tener todo en la vida, aunque siempre se puede tratar de conseguir que lo que nos gratifica y satisface pueda ser mejor recompensado en lo económico. |