Diversos estudios han mencionado la relación que existe entre la amplitud de la vivienda y los casos de violencia intrafamiliar que se presentan en una comunidad.
A mayor estrechez de la vivienda, son más los casos de violencia intrafamiliar. De ahí la conveniencia de que las nuevas viviendas puedan plantearse con espacios que permitan condiciones de dignidad en el desempeño de las familias.
En Aguascalientes, más de 32 mil viviendas, esto es, 11.12% de las 290 mil habitadas con que cuenta el estado, tienen como máximo dos cuartos para todas las necesidades de la familia (cocina, dormitorios, etc.), según datos del Censo de Población y Vivienda 2010.
El Municipio de Aguascalientes presenta una condición así en el 8.37% de las viviendas habitadas, y aunque es el mayor en cuanto al número total, no lo es porcentualmente, ya que en Cosío el 22.9% de las viviendas tienen un máximo de dos cuartos, y en Tepezalá son el 20.9%.
Tan urgente o más que emprender la construcción y dotar con viviendas nuevas a las familias que lo solicitan, sería permitir que las 32 mil que habitan en casas con un máximo de dos cuartos, puedan conseguir condiciones de una dignidad mínima que les permita disponer de al menos una cocina, un cuarto para el matrimonio, unos para los hijos varones y otro para las hijas mujeres, además de al menos un baño.
7 mil familias, en viviendas de un solo cuarto
De esas 32 mil familias, 7 mil familias viven en condiciones sumamente deplorables: son las que habitan en viviendas que disponen de un solo cuarto para todas las necesidades. Tan solo en el Municipio de Aguascalientes, están en esta condición 3,495, algunas de ellas no lejos de las zonas residenciales.
Porcentualmente, el caso se agrava en municipios como Cosío, donde el 6.11% de las familias habitan en un único cuarto. |